10 de maig 2020

Venezuela, Colombia y Ecuador. Revoluciones, contrabandos y bellezas. Primavera de 2015

Hugo, José, Simón, Fidel y Ernesto jugando dominó en alguna ciudad del sur.
Las cicatrices de Medellín.
Dos pandilleros se pasean por el hostal de Medellín. Por la noche, en el jardín, se juntan a la tertulia y Francisco me los presenta. Peter sólo habla sueco e inglés y se ha tatuado el mapa de Colombia. Diego sólo habla español, tiene 24 años y un hijo de 7. Peter es más corpulento que Diego y es su hermano mayor. Se conocieron hace 3 días.
Cuando Francisco tenía 20 años, Medellín era la peor ciudad del mundo. Sus padres le alejaron de la violencia política y del narco enviándole a estudiar a Europa. En la tertulia del hostal habla islandés con Loki porque en Europa tuvo una novia islandesa que fue su diccionario con pelo largo.
Hace unos días, Francisco conoció a Peter y a su hermana que buscaban a su madre biológica. Sus padres suecos les habían adoptado y les animaban a descubrir sus orígenes. Los contactos de Francisco funcionaron y localizaron a la madre en Santo Domingo, un Barrio Nivel 1. Se llega en teleférico y es el más peligroso. Les acompañó y les hizo esperar en la calle. Entró en la chabola y preguntó a la señora si quería ver a sus hijos. Después traducía del inglés al castellano y lloraba. Peter y su hermana se han quedado en el Barrio hasta la vuelta a Goteborg. También han conocido a sus hermanos pero su madre no les ha hablado del padre.
El grupo sigue la ronda de bares por Medellín, Peter y yo pagamos el ron porque venimos de países ricos. En Medellín sigue prohibido ir dos en moto si el acompañante es un hombre porque podría ser un sicario. En moto pueden ir tres o más, pero dos sólo si el acompañante es mujer.


Demasiado ambiente en las calles de Caracas
Venezuela. Primavera 2015
El viaje por los países del norte de los Andes empezó en Caracas y acabará en Quito. Simón Bolívar soñaba con una Gran Colombia que incluyera Venezuela, Colombia y Ecuador pero no pudo ser. España no dejaba comerciar a sus colonias entre si. Todo debía pasar por Sevilla y Madrid y cuando se independizaron no había lazos comerciales. Las élites criollas mantuvieron las antiguas Capitanías y Audiencias como nuevos países con rencillas antiguas.
Los españoles también habían sustituido a la administración inca y la adaptaron para organizar la extracción de metales. En Venezuela no había plata ni ciudades indígenas así que fue un destino de segunda. En 1910 era el país más pobre de Latinoamérica, cuando se descubrió petróleo. Entonces fue el más rico y cuando el petróleo se disparó por las crisis de los años 70, la élite enloqueció y se convirtió en el país más rico, violento y desigual del mundo. Querer arreglarlo con subvenciones disparó la corrupción y arruinó la producción local.
Todos los presidentes eran blancos pero sólo lo era un quinto de la población. Hugo Chávez tenía orígenes indios, africanos y europeos. Como la mayoría, como Evo Morales o Lula. Con el petróleo por las nubes y los mercados abiertos puso en marcha políticas sociales que abrieron las puertas a los perdedores de siempre.
Ahora Venezuela vive una enorme crisis social, política y económica. Mi familia lejana en Caracas me explica los vaivenes de una vida de clase media a lo largo de tres generaciones. Los buenos momentos, la nostalgia, la dificultad de la vida actual y los sueños futuros. Abrazos y lazos compartidos.
No se roba a los turistas porque no los hay y discretamente me sumergí entre los 7 millones de caraqueños. Hay cuatro paradas de metro desde el exclusivo barrio de Altamira, con entrada a los bosques y montañas del monte Ávila, que separa Caracas del Caribe, hasta el inmenso, violento y pobre barrio de Petare. De los barrios del centro, Chacao, Chacaíto, Sabana Grande, voy andando al Parque Central y las tenebrosas y desiertas torres que fueron las más altas de Sudamérica. Un teleférico sube a San Andrés, otro barrio complicado. Me veo sumergido en una manifestación chavista frente al mausoleo de Simón Bolívar y vuelvo en metro con un grupo de chicas soldado que se arreglan las uñas. Venezuela encabeza las listas de violencia y de bellezas. En el país de la Revolución Bolivariana el primer negocio son los salones de belleza.
Leo dos periódicos, "El Correo del Orinoco" y "El Nacional", a favor y en contra del gobierno, comparten agresividad y lenguaje florido. Me despido de Ewa, la polaca que llegó para casarse con un venezolano. He alquilado una habitación en su apartamento y devuelvo las cuatro llaves del fortín en que lo ha convertido. Ocho horas de bus y aire acondicionado hasta Ciudad Bolívar. Una gélida noche tropical a la capital del Orinoco que es el cuarto río más caudaloso del mundo.
La Posada Don Carlos es un encantador edificio colonial en la parte antigua de la que fue primera capital de la independencia. Consigo organizarme las próximas dos semanas. Avioneta a Canaima y Salto Angel, bote al Delta del Orinoco, bus y ascensión al Tepui Roraima. Tres confines de nuestro mundo.

Hermosa, prehistórica y carnívora. El pasado sobrevive en los Tepuis.
El Escudo Guyanés es de lo más antiguo de la Tierra. De cuando África y Sudamérica estaban unidas. Hace 200 millones de años se separaron y apareció el Océano Atlántico, el Escudo se elevó y conservó las mismas plantas y animales que quedaron en África. La erosión disolvió las tierras blandas y aparecieron los Tepui, la casa de los dioses en el idioma de los indios pemón. Son enormes mesetas que se elevan 1.000 metros sobre la Gran Sabana y conservan aislado su mundo original. Hay un centenar de tepuis que inspiraron a Conan Doyle, el padre de Sherlock Holmes, su novela "El Mundo Perdido" y después la serie de "Jurassic Park".
La avioneta de Jimmie Angel se conserva en el pequeño aeropuerto de Ciudad Bolívar. Angel era un aventurero que volaba y transportaba a quien pagara bien. Félix Cardona era un marino catalán, era su amigo y se movía en la selva con la orientación de un navegante. Llegó al Auyantepui, el más alto de los tepui con 1.000 metros de altura y Jimmie vió una inquietante grieta en la pared. Entró con la avioneta y descubrió el Salto Angel, la cascada más alta del mundo. Estrelló la avioneta en la cima y tardaron once días en descubrir una ruta de descenso.
Canaima es el poblado más cercano al Salto Angel. Hace años aterrizaban reactores con turistas. Ahora la pista está destrozada, no hay camino por la selva y el río no es navegable. Sólo llegan avionetas.
Mi avioneta es como la de Jimmie Angel. Las plazas para cuatro pasajeros ya están ocupadas pero me colocan como copiloto. En Canaima por falta de turistas y agua en el río, no hay botes al pie del Salto, pero otra avioneta me lleva a sobrevolar el tepui. La avioneta no tiene instrumentos de navegación y el piloto se orienta con altímetro y brújula de bolsillo. Hay mucha niebla, llueve y para no perdernos volamos pegados a la pared y la cima.
Aterrizamos en Kavac, un poblado en el lado opuesto del tepui y el piloto espera el tiempo necesario para nadar en una garganta hasta la cascada que cae de la gran pared. De vuelta a Canaima, Kaiko, un guía indígena, me lleva a otras cascadas  andando en calcetines por la roca mojada para no resbalar.
Hay pocas avionetas y están ocupadas, pero al caer el sol, vienen a recoger a un indígena al que ha mordido una araña mono. Hay que llevarlo de urgencia a un hospital y aprovecho la emergencia para colarme en el vuelo y regresar a Ciudad Bolívar.

La noche del delta del Orinoco y sus comercios clandestinos
Wolfgang llegó a Venezuela en los años 70 después de navegar a remo los grandes ríos canadienses y buscarse la vida en la California hippy y predigital. Compró una barca pequeña para remontar el Orinoco y a través del Casiquiare, canal natural que conecta con el río Negro, llegar al Amazonas. Era tierra de guerrilla y contrabandos y le hicieron la vida imposible. En Ciudad Bolívar trabajó en empresas alemanas y como otros, se casó con una joven local. Como era carpintero, construyó algún alojamiento en el delta del Orinoco y una posada.
Insisto a Wolf que antes de morirse ha de tramitar los papeles de nacionalidad alemana a sus hijas. Es su mejor herencia y lo sabe, pero se ha vuelto perezoso y se entiende mejor con el suegro que con su mujer. La familia de ella son chavistas porque antes los negros y pobres no podían soñar con estudiar. La sobrina mayor tiene 14 años y pone orden en la tribu de los pequeños. La ayudo con los deberes y me explica que quiere ser ingeniera del petróleo y lo será.
Los indios warao son los que han construido en el delta las cabañas de Wolf. Son los únicos que saben vivir en este infierno verde que a primera vista parece un paraíso. Los warao saben hacer un claro en la jungla junto al río, cortar los troncos adecuados y hundirlos en el barro para construir encima. Cultivan yuca y maíz y saben de qué árboles se comen frutos y corazón, cazan capibaras y pescan diez pirañas en el tiempo en que yo pesco una. Es nuestra cena.
La noche es ruidosa, un concierto de animales, hojas y agua. El único silencio es el de las barcas que llevan bidones de petróleo y traen piezas de recambio entre la isla de Trinidad y el delta. La lengua de los warao del Delta del Orinoco es diferente de la de los pemón de la Gran Sabana y de los Yanomami del Amazonas, pero todos son primos lejanos.
De nuevo en Ciudad Bolívar, compro un boleto para "El Expreso de los Llanos". Una noche de ruta hasta Santa Elena de Uairén, en la frontera con Brasil y Guyana, que se convierte en un día entero después de tres averías. La primera se resolvió con la correa del motor de un camión accidentado y la segunda soldando la goma a la llanta con gasolina y fuego. El riesgo de sufrir un asalto era mayor en el tramo de selva que en el de sabana pero quizá los asaltantes también se quedaron sin repuestos.
Santa Elena es el punto de partida al tepui Roraima, otro fin del mundo. Un enclave de contrabando de petróleo con Brasil y de suministros a mineros ilegales. Las rudimentarias tiendas del centro compran oro y diamantes y venden armas y comida.
El gran escritor cubano Alejo Carpentier situó allí su novela "Los pasos perdidos". Un joven intelectual en unos convulsos años veinte del siglo pasado, busca un instrumento musical primitivo y se busca a sí mismo en un viaje a lo largo de los ríos que le lleva a las culturas primigenias y al origen del arte y las ciudades coloniales. Una obra maestra.


Roraima, el gran Tepui 1000 metros encima de la Gran Sabana
Roraima es el más alto de los tepui y su cima es una triple frontera entre Venezuela, Guyana y Brasil. Hay que transportarlo todo y la ruta son 6 días. Tres para atravesar la Gran Sabana y ascender, dos para vivir en la cima de un mundo perdido y uno para regresar. Inaccesible hasta 1838 en que se abrió ruta por una vertiginosa grieta cubierta por raíces y árboles. Un paisaje de otro mundo. La mitad de las plantas no existen en ningún otro lugar. Muchas se alimentan de insectos porque la tierra es pobre y hay demasiada lluvia. El tamaño de la meseta permite que la cadena de animales y plantas que se comen entre sí llegue hasta unas ranas negras emparentadas con especies africanas. Si el tepui Roraima fuera mayor, quizá la ficción de los dinosaurios actuales sería cierta.
El grupo lo formamos unos guías pemón con los que hay que hablar en inglés o español según su poblado esté en Guyana o Venezuela. Comparto tienda con Hiroshi, ex ingeniero del ejército japonés, frustrado al ver que la reconstrucción de Kuwait después de la guerra era un negocio para empresas norteamericanas. Empezó recorriendo Europa en bicicleta y sigue.
Esteban y Luisa son venezolanos y al oírme hablar bien de su país me regalan una gorra con la bandera. A Luisa le robaron el coche pero como no sabían manejar el cambio manual no se lo llevaron.
Philippe no tuvo tanta suerte. Es oficial de la marina mercante y atravesó en solitario el Atlántico. Vendió el bote y con una moto viajó por la Amazonia. Ahora tiene una agencia para turistas franceses pero en el último asalto la desvalijaron. Cuando lo denunció a la policía sospechó que sabían demasiado y los ladrones cumplían un encargo. Uno llamó durante el robo a su esposa para decirle que todo iba bien y que pusiera una vela a la Virgen. A Philippe le explicó que recién había salido de la cárcel y tenía un hijo que alimentar.
De vuelta a Ciudad Bolívar tengo suerte. En una buseta entran dos malandros y uno explica a los pasajeros que su hijo tiene cáncer y necesita dinero. Igualo la cantidad que entregan los otros pasajeros y el asalto me cuesta 20 céntimos. Si escucho pero no hablo, puedo pasar por local.
Todo viaje deja proyectos pendientes. Auyantepui se puede subir en 3 días y atravesarlo en 4. El descenso del Salto Angel son 14 rappels encadenados, en dos días y con una noche en una repisa. Este fin de semana en Ciudad Bolívar se hace la travesía a nado del Orinoco pero ya no quedan plazas. Hay 1.000 nadadores inscritos y el campeón lo atraviesa en 38 minutos. A la maratón de Caracas llegué tarde por dos días y me habría gustado correrla.
He pasado dos semanas en el Oriente de Venezuela y continúo viaje a Colombia volando a Maracaibo. Dos vuelos de 50 minutos por 16€. En la librería del aeropuerto hay fascinación por el supermalandro con cinco libros diferentes sobre Pablo Escobar, el resto son libros de autoayuda.


Ranchitos y esqueletos de oficinas y lujos en Caracas
Colombia.
Mi vecina de avión me convence y compartimos vehículo a la frontera colombiana. Ella va Valledupar, al otro lado. Es la capital del vallenato y mañana empieza el gran festival. No resiste no bailarlo. Su hermana, en Miami y su hermano, en Murcia, van cuando pueden. La península de La Guajira, ambos lados de la frontera, es pobre y el conductor y la criolla no tienen simpatía por los indios, les acusan de asaltos después de bloquear la carretera con piedras. De las guerrillas que han estado activas en la zona, hablan con más discreción.
Pocos pasajeros y muchos vehículos en la ruta. La gasolina es veinte veces más cara en Colombia y los vehículos llevan depósitos enormes, son bombas rodantes. De Riohacha a Santa Marta, el Caribe colombiano, la tierra de los "Cien años de soledad". Donde el mundo había sido tan nuevo que las cosas no tenían nombre y había que señalarlas con el dedo. El camino rodea la Sierra Nevada de Santa Marta que con 5.700 metros es la cadena marítima más alta del mundo en un descenso continuo desde glaciares hasta el Caribe.
En Santa Marta el taxista me lleva a mi hostal, "La brisa loca". Me explica que el vallenato tiene tres instrumentos. Acordeón, caja y guaracha. El acordeonista canta y el grupo compone la historia. Después me canta tres vallenatos seguidos. Un género con acordeón y relato. Santa Marta tiene tren, pero no tiene tranvía.
Tayrona es el parque natural más conocido de Colombia. Es la postal del Caribe con palmeras en pequeñas playas rodeadas de rocas. Bañarse es peligroso y avisan "Ya se han ahogado 200, no seas el próximo". En una decisión polémica, el gobierno privatizó la gestión de los parques y ahora la entrada es muy cara y los servicios inexistentes.
Fuera de la costa, hay senderos precoloniales y del narco. Intentando llegar a Pueblito, los restos de una ciudad precolonial, perdí la ruta y me encontré trepando entre piedras y árboles. Volver era peligroso por las grietas entre rocas. Una pareja francesa me había seguido y al oscurecer les convencí que era más seguro pasar la noche en la selva y esperar que amaneciera. Para la sed bebíamos agua encharcada filtrada con un pañuelo. Para el frío, abrazos a tres. Para el miedo, paciencia y conversación. Chloé era veterinaria y nos quitaba las garrapatas que nos comían.
La noche en la selva es mágica hasta la explosión de sonidos que anuncia la llegada del sol. Seguimos subiendo y buscando una salida. Los únicos caminos eran los que abrían miles de hormigas. En la cima había una antena destrozada y abandonada. No había camino pero en un lugar despejado teníamos cobertura. Mi boleto del parque tenía un número de teléfono y pedí ayuda. El rescate serían 150$ y pedí que trajeran varios litros de agua porque Chloé no iba sobrada. A Jean le entró una llamada de sus hijas desde Brasil quejándose que mamá, su ex, estaba en la peluquería. Realismo mágico.

Juan nos rescató de una jungla en la que ya había trabajado para otros.
Jorge y René, los rescatadores, no nos encontraban y pidieron más datos. Subido a la torre vi el mar pero no era suficiente. Horas más tarde oímos sus voces. En la jungla habían encontrado a Juan que les llevó hasta la torre. Hacía años había ayudado a construirla. Quizá era un eslabón de una vieja red clandestina para avionetas que transportaban armas y cocaína.
Seguir varias horas la ruta que abrían a machete hasta el cafetal de Juan y el poblado de Calabaso era un lujo. En la ruta Juan me explicó que las FARC nunca se establecieron en la zona pero que allí hubo un laboratorio de cocaína. Pagamos gustosos el rescate y muchas cervezas adicionales antes de despedirnos entre abrazos.
Un bus me lleva como único pasajero, junto con 200 depósitos de 24 litros de gasolina hasta Santa Marta. El conductor no pregunta por mi lamentable estado pero responde a mis preguntas. Se ha construido su casa con los viajes. En cada viaje desde la frontera invierte 500 y gana 600. A veces transporta arroz pero ahora no hay género. Si le para la policía, declara que lleva la mitad y llegan a un acuerdo.
Cartagena de Indias está invadida de cruceristas durante el día. Por la noche quedan los locales y los mochileros. En Getsemaní, barrio caribeño y negro fuera de las murallas, las puertas están abiertas y los vecinos en la calle, beben, charlan, bailan y juegan dominó.
Los españoles habían llegado buscando oro pero en América había plata. Sólo encontraron oro en los ríos de Colombia. También esmeraldas que siguen subiendo de precio porque al turismo chino le gustan porque son verdes como el jade. En Cartagena se guardaban los tesoros hasta que el viento permitía llevarlos a La Habana y Sevilla. Las murallas protegían de piratas e ingleses y en el último ataque Blas de Lezo salvó el Tesoro del Imperio. Le llamaban Mediohombre porque le faltaban pierna, brazo y ojo. Los ingleses eran diez veces más, perdió otra pierna y murió, pero ganó.
El museo de la Inquisición pone los pelos de  punta. En 201 años no declaró inocente a ningún acusado. En las guerras de independencia, cuando los independentistas controlaban la ciudad, la abolían. Cuando las tropas españolas la recuperaban, la volvían a implantar.
El modelo femenino en la Colonia era la Virgen María y ahora una cartagenera es Miss Universo. El lenguaje de género necesita actualización porque las ofertas de trabajo para peluqueras añaden "abstenerse flojas o problemáticas". Alguien dice que su novia no haría esta excursión porque ella necesita sentirse siempre hermosa.
Doce horas de bus nocturno hasta Medellín. Del Caribe a los Andes por carreteras de vértigo. Junto a los arcenes hay ranchitos pobres y cafetales, Juan Valdez se mueve a caballo y desde la puerta nos miran decenas de niños. Los adelantamientos son largos y de infarto pero las averías menos frecuentes que en Venezuela. Hasta Medellín, segunda ciudad del país y origen del escultor Botero y del narco Pablo Escobar. Los dos han dejado huella. El museo y estatuas de Botero y la ruta Escobar son circuito turístico. Algunas mejoras de la ciudad fueron pagadas por el narco y los barones de la droga fueron más generosos que los del petróleo.
Medellín es culta e innovadora, un modelo de regeneración urbana. El metro es moderno y en las estaciones hay bibliotecas con Internet. Lugares seguros para estudiantes. Diversos funiculares llevan a los barrios marginados y a los parques cercanos. Francisco, policía de Tarragona con quien comparto hostal me explica sus dudas en el Parque Arví. Va a La Habana a ver a una novia reciente y tiene miedo que le quite su piso si se casa y algo va mal.

Chiva en el Magdalena, de Silvia hacia Tierradentro.
La ruta entre cafetales sigue hasta Manizales y el Parque de los Nevados. Tres volcanes gigantes en la Cordillera que separa los valles del Cauca y el Magdalena. El peor es el Nevado del Ruiz. Está en alerta amarilla y no se puede llegar a la cima. Es un volcán explosivo, que no emite lava y después de avisar explota con vapor y piedras. Puede fundir la nieve del glaciar y provocar una tromba de agua y lodo. Llevaban días avisando al pueblo de Armero, por la mañana se marcharon muchos pero 25.000 personas esperaron y por la tarde les enterró la gran avalancha. Hacía 100 años ya había pasado lo mismo.

Ecuador.
Ruta hacia Ecuador por Cali, Popayán y Silvia. Sin tiempo para las ruinas incaicas de Tierradentro ni la costa del Pacífico. Por carreteras escarpadas, con registros de equipajes y controles militares. El tráfico en las fronteras aprovecha las diferencias de precios. Un celular que en Guayaquil cuesta 350$, en Ipiales, el lado colombiano de la frontera, cuesta 150$. El litro de gasolina que cuesta un teórico céntimo en Venezuela y un dólar en Colombia, cuesta 40 céntimos en Ecuador. Sacar beneficio a estas diferencias justifica el viaje de mis compañeros de bus.
El altiplano de Ecuador, una avenida entre dos hileras de volcanes, es una tierra fértil y ordenada. El país también lo parece. Pobre, desigual y con 80 cambios de gobierno desde la independencia, los gobiernos de Rafael Correa han dado estabilidad y crecimiento. La economía se dolarizó y arruinó los ahorros, pero ahora no se gobierna sólo para la élites. Se han reconocido los derechos indígenas y se ha frenado a las multinacionales del petróleo. En Ecuador 65% son mestizos y un 25% indios, pero la minoría blanca llama a esto populismo.
Quito era una ciudad conservadora donde la iglesia exhibía su riqueza. La Basílica del Voto Nacional no se refiere a la Soberanía Popular. Va del Voto al Sagrado Corazón. Los lujos del templo franciscano contrastan con el ideal de pobreza de su fundador. En el refectorio dominico, los inquisidores se inspiraban en imágenes de martirios, la iglesia jesuita es el templo barroco con más dorados del mundo. El arte indígena no sabía de pintura y la capacidad de representar las historias que contaban los frailes era prueba de su verdad.
Ecuador es un país pequeño y muy diverso. Sin tiempo para viajar a la Amazonia, Islas Galápagos o Pacífico, intentaré subir el volcán Cotopaxi. A pesar del mal tiempo, hay un grupo que sale en dos días y me aclimato subiendo los 4.680 metros del volcán Pichincha aunque la niebla y los gases del cráter no ayudan.
Cotopaxi. Descanso en una grieta del glaciar que lleva a un volcán activo.
Salimos de noche del refugio del Cotopaxi encordados y equipados. El tiempo es muy malo pero el guía local conoce bien la ruta y el glaciar. A 5.300 metros el tiempo empeora y nos protegemos en una grieta. Fabio me habla bien del presidente Correa porque ha profesionalizado a los guías, duda y decide seguir. A las 6h30 llegamos a la cima. No se ve nada pero a 5.897m se acaba la pendiente y el olor a huevos podridos de los gases calientes que salen del cráter helado confirma que estamos en la cima.
Al descender, el grupo vuelve a Quito y en la primera carretera busco un transporte que me lleve a Riobamba. Está en la antigua ruta del ferrocarril de Guayaquil a Quito, del Pacífico a los Andes. Con su construcción, la distancia se redujo de 14 días en mula a 1 ó 2 en tren. El tramo de la Nariz del Diablo supera 700 metros de desnivel en 10 kilómetros. Lo resuelve con dos zig-zag en que el tren para, el maquinista cambia agujas y lo deja caer marcha atrás para que suba. Lo construyeron penados ecuatorianos a cambio de su libertad y cuatro mil antiguos esclavos jamaicanos de los que murieron más de la mitad.
El conflicto ahora son las pensiones. Huelgas y manifestaciones porque los planes privados están en quiebra y los rescatarán los planes públicos pero con pérdidas. El domingo por la mañana en televisión Correa tiene un programa, atiende casos y lo explica. La solución pasa porque China compre deuda y petróleo a Ecuador.
A Ecuador lo puso en el centro de los mapas una expedición científica. El rey borbón francés envió a La Condamine para medir el ecuador. El borbón español lo autorizó incluyendo oficiales suyos. Medían triángulos pero se escondían los resultados. No era barato. La Condamine viajaba con 30 baúles y vendió joyas para comprar ropas al nivel de las recepciones criollas. El parque temático : "La mitad del mundo" expone estos saberes y permite fotografiarse con un pie en cada hemisferio.
Al regresar y cambiar vuelo en Barajas, saludaré al mural del escultor indígena ecuatoriano Oswaldo Guayasamín. En su casa museo de Quito expresa la desigualdad y violencia de Latinoamérica en los años 70 y 80. Su obra póstuma, la "Capilla del Hombre" equivale en artes plásticas al "Canto General" de Pablo Neruda. Otra etapa, otros libros, otras personas, otras montañas. La lengua y las emociones son compartidas.

Andes Norte. Venezuela, Colombia y Ecuador.

Detalles del viaje

Viaje del 8 de abril al 20 de mayo de 2015. Vuelo a Caracas. Paseo, metro y teleféricos. Bus a Ciudad Bolívar. Avioneta a Canaima, Salto Angel y Kavac. Coche al Delta del Orinoco, bote y caminata por la jungla. Bus a Santa Elena de Uairen. Ascensión de 6 días al Tepui Roraima. Bus a Ciudad Guayana. Vuelo a Maracaibo. Taxi compartido a Paraguachón y Santa Marta. Bus a Tayrona, caminada,  noche jungla y bus a Cartagena de Indias. Bus a Medellín. Bus a Manizales. 4x4 al Nevado de Ruiz. Bus a Cali, Popayán y Silvia. Bus a Ipiales y Quito. Ascenso al Pichincha. 4x4 y ascenso al volcán Cotopaxi. Bus a Riobamba. Tren Nariz del Diablo. Bus a Quito. Vuelo a Barcelona vía Guayaquil y Madrid.
En Venezuela sólo hay turismo en Canaima y algo en Roraima. No en Caracas. Bastante turismo en el Caribe colombiano y Ecuador. En Caracas no hay Hostels por la inseguridad. Alojamiento con  Airbnb. En Colombia y Ecuador hay buena oferta de Hostels. Buenos buses de compañías privadas. Hay que localizar las estaciones de cada empresa. Carreteras vertiginosas y con peligro por las dificultades del terreno. Comida excelente y barata en mercados, puestos callejeros o restaurantes. Peligro por transportes, accidentes naturales y montaña. La seguridad en Colombia ha mejorado y en Ecuador es alta. En los tres países hay que ser prudente. Ayuda no ser visto como extranjero.

7 de maig 2020

Irán y Cáucaso. Pan, vino, dioses y velos entre desiertos y montañas. Inviernos de 2014 y 2015

Las mujeres están presentes en todos los aspectos de la vida iraní
En Irán y el Cáucaso se viaja a nuestros orígenes fuera de África, al principio del pan, del vino, de la poesía y de nuestras lenguas. Allí se manifestaron los dioses únicos y empezaron las peleas de sus herederos. Muros detrás de los muros entre montañas y desiertos. Irán, Georgia y Armenia. Comercio y guerras allí donde se cruzan los imperios.


Iran y Cáucaso. Un cruce de culturas pasadas y futuras

Irán. Invierno del 2014.
El avión despega de Istanbul y ninguna mujer lleva velo. Al llegar a Teherán lo llevan todas. NowRuz es el año nuevo iraní, empieza en primavera y en las tiendas se exhiben sugerentes vestidos de fiesta que en la calle se cubrirán con un chador. El velo destaca la nariz y los ojos y Teherán es la capital de la revolución chií y de la cirugía plástica. Los nombres de las calles alternan ayatollah mártires con poetas persas del vino y del amor.
Hay mucha gente en la calle y alguien nos pregunta en correcto inglés. "¿Sois extranjeros?, ¿De Barcelona?, ¿Que pensáis de Irán?"
Seguros de que es un policía secreta que sigue al escaso turismo respondemos con tópicos sobre clima y monumentos. A la tercera persona que nos aborda con preguntas parecidas, cambiamos de estrategia y devolvemos la pregunta. ¿Y a tí que te parece la situación política de Irán?
Las respuestas son un torrente. "Ahmadineyad era un zoquete, espero que Rouhani pueda hacer lo que promete." Unas ganas de hablar de política que recuerdan la España de la transición.
En medio de un caos eficiente, Teherán tiene 15 millones de habitantes y es una de las mayores ciudades del mundo. El metro es insuficiente, la gasolina barata, los coches viejos y atravesar las calles una aventura. Por suerte la mitad de los conductores son mujeres y prudentes. En el vecino y rival saudí, las mujeres no pueden conducir porque lo han dicho unos viejos sabios que lo han leído en libros muy anteriores a los coches.
Las sanciones de Estados Unidos implican que el sistema bancario está desconectado de Occidente. No funcionan tarjetas ni cajeros y un euro se cambia por 40.000 riales. Los precios son ridículos, una cena en el mejor restaurante puede costar 6 euros y para pagar hay que llevar una mochila llena de billetes.
Ropa sexy debajo del chador para la fiesta del NowRuz
Las mujeres han de cubrir su cabello con un velo y la mitad lo hacen de forma rigurosa. La otra mitad desafían la norma con pañuelos coloridos que destapan y sugieren. El chiismo es minoritario en el Islam y ha convertido el disimulo en un arte para sobrevivir. Pasear entre murales de la revolución de los religiosos, del satán norteamericano y de calles con nombre de poetas genera más preguntas que respuestas.
Hay ruido que viene de un edificio con altas paredes y guardianes armados. Preguntamos y nos invitan a entrar en el Centro Armenio. Las mujeres llevan vestidos escotados y sin velo. Hay una boda y nos invitan a vino. Hombres y mujeres, viejos y niños bailan juntos. Es legal porque la Revolución Islámica entiende que el alcohol forma parte de la religión de los armenios y la respeta. En la calle hay que volver al velo.
Las pinturas en los muros de la antigua embajada USA recuerdan el encierro de 52 diplomáticos durante 444 días. La historia moderna de Irán era y es tan convulsa como su historia antigua.
El antiguo Sha había apoyado a Hitler. Los aliados le sustituyeron por su hijo, un playboy, y empezaron a explotar el petróleo. Vendían lujos y armas a un país orgulloso donde la gente vivía en la miseria. La frontera del norte era la Unión Soviética y la CIA y la Savak, la policía política, perseguían a los comunistas. Se equivocaron de enemigo porque al final la revolución la lideraron los clérigos. Estados Unidos la combatió con su agente en Irak que se llamaba Sadam Hussein. Murieron un millón de jóvenes. Ahora las contradicciones y mentiras de George Bush han convertido a Irak en aliado de Irán. El recuerdo de esa guerra sigue con inmensos retratos de los mártires muertos y resentimiento con el Gran Satán.
La sociedad iraní es culta y se nota bajo el oscuro disfraz religioso. Una película iraní "Una separación", ha ganado el óscar a la mejor producción extranjera. Aires del cine de Bardem de los años 70. En el instituto iraní del cine hay animadas tertulias sobre cine y música. La religión prohíbe música interpretada por mujeres pero es la que se hace.
Una ciudad de contrastes. El Museo de Arte Contemporáneo tiene una de las mejores colecciones del mundo. Tres mil cuadros de valor incalculable comprados durante la borrachera del petróleo caro de la década de los 70. Como no es del gusto de los ayatollahs sólo se puede consultar el catálogo pero los artistas locales han encontrado la manera de expresar las inquietudes de su generación dentro del corsé militante del arte oficial.
Los montes Alborz separan Teherán del mar Caspio y el metro lleva hasta un teleférico que asciende a una de las estaciones de esquí más altas del mundo. Las jóvenes aprovechan la falta de control en la nieve para olvidar los velos, justo cuando el frío y los rayos ultravioleta los harían más útiles. Fuerapistas, una caminata por la nieve lleva a la cima del Tochal, a casi 4.000 metros y un descenso por las gargantas y ríos que desembocan en la ciudad entre terrazas de bares y restaurante del barrio popular de Darband. Es viernes, festivo en el islam, y las plantas y gente paseando anuncian primavera.


Isphahan. La mejor arquitectura de la ruta de la seda.
Isfahan está a siete horas y cinco euros en autobús. Es la segunda ciudad y el primer destino turístico de Irán. Cuando todo se normalice, lo será también del mundo. La arquitectura es la gran aportación artísticas de Persia y las mezquitas, bazares y madrasas que rodean la plaza Naqsh-e Jahan transportan a la Ruta de la Seda. La decoración con azulejos vidriados y decoraciones caligráficas y florales se extendió hasta Samarcanda y Delhi.
En el hotel, Ali se queja al recepcionista que Facebook no funciona. Los dos son chiíes pero Ali es iraquí, habla árabe en lugar de persa y se han de entender en inglés. Le explico que en Irán, Facebook está bloqueado y me explica que ha viajado con su esposa Fátima a la ciudad de Mashad, donde está enterrado el octavo imam, para rezarle por un futuro hijo.
Isfahan es un oasis al pie de los montes Zagros. Los ríos son torrentes ocasionales y el agua, cuando viene, se guarda cuidadosamente. Un puente sin agua nos lleva al barrio armenio y a su iglesia. Irán es tolerante con las religiones del libro y en el bazar un anciano con kippa vendía objetos con escrituras hebreas.


Desiertos de Yazd. El primer Díos único le habló a Zaratustra.
La ruta hacia el este nos lleva a una ciudad fascinante. Yazd está entre dos desiertos y es una de las ciudades más antiguas del mundo. Su centro es un laberinto de casas de adobe. En el desierto no hay agua, las noches son gélidas y los días abrasadores pero no hay límites al ingenio. Desde las montañas cercanas se excavaron galerías profundas para hacer fluir el agua. En persa, son los Qanat, de donde deriva la palabra y técnica de los canales. Para el calor, las casas tiene torres de adobe, los "baghdirs", que provocan una corriente ascendente de aire frío sobre una pequeña piscina, aire acondicionado ecológico.
Zoroastro, casi 1000 años antes de Abraham, predicó una religión basada en las revelaciones de un Dios único que escribió en un libro sagrado. Incluía una resurrección del espíritu después de la muerte, un bien y un mal expresado en los actos humanos y unos ángeles y demonios. Durante su cautiverio en Babilonia, los judíos copiaron esas ideas. Después siguieron los cristianos, el Islam, Superman y los Jedi.
Al cuerpo después de la muerte no le daban importancia y se dejaba para las aves carroñeras. Este monoteísmo precursor ha continuado en los parsis que a la llegada del Islam emigraron a la India donde son una influyente minoría. Su casta sacerdotal era la élite del imperio persa y se les llamaba magos. Tres de ellos siguiendo una estrella, traen cada año regalos a los niños de España.
El desierto en los alrededores de Yazd es un espacio mágico. Los dioses siempre se dan a conocer en climas que producen alucinaciones y en las cuevas de Chak Chak se guarda el fuego sagrado desde que estuvo Zoroastro. En otro límite con el desierto está la fortaleza de Meybod, de la época sasánida y quizá el edificio de adobe más antiguo del mundo.
El orgullo de Irán son tres imperios. Los aqueménidas, con Ciro y Darío, que lucharon contra los griegos y fueron derrotados por Alejandro. Los sasánidas, que sucedieron al helenismo y a los romanos y fueron derrotados por los árabes. Los safávidas que dominaron el comercio en la ruta de la seda y vivieron la decadencia cuando el comercio se trasladó al Atlántico. Al resto, los ven como extranjeros de paso.
Saryazd es otro límite con el desierto y una etapa importante de las caravanas de la seda. Cada 30 kilómetros había algún caravanserai, recintos protegidos para dormir. El de Saryazd es una fortificación y somos los únicos huéspedes. Nos dan la llave de la enorme puerta de la muralla y una bandeja con comida y nos quedamos solos. Por la noche algunos niños curiosos del pueblo cercano saltan el muro e improvisamos juegos y comunicación básica. Los muros son para saltarlos.
Entre Yazd y Shiraz hay 450 kilómetros a través de montañas áridas donde el Mundo tuvo su capital. Mohammed nos lleva en su coche for 70€ que no incluyen dar la mano a Conxita porque su variante del islam le impide tocar a una mujer desconocida. En la ruta compramos pan en los hornos en que se coció el trigo por primera vez y nos detenemos en las ruinas de Pasargada. La tumba de Ciro sobrevivió a la invasión árabe porque la confundieron con la de Salomón, un profeta. Allí se encontró el cilindro de piedra en que Ciro, después de conquistar Babilonia daba la libertad a los judíos y a otros pueblos cautivos. Robado por los ingleses y llevado al Museo Británico, lo citó como un precedente de la Declaración de Derechos Humanos, la juez iraní Shirin Ebadi al recibir el Premio Nobel de la Paz.
La historia reciente sigue presente en la región.
Persépolis era la capital imperial cuando llegaron Alejandro y los suyos. Años de incendio, decadencia y robos de museos occidentales dejaron poco, pero el Sha quiso reivindicarse como heredero de tantas glorias y organizó una fiesta invitando a las élites occidentales. Cada invitado tenía una tienda de campaña con baños de mármol y la comida se traía en avión diariamente de Maxim's en París. Fue demasiado para los empobrecidos iraníes y a los pocos años la revolución acabó con su régimen. Las ruinas modernas junto a las ruinas antiguas lo recuerdan.
Shiraz ha sido durante siglos la capital cultural de Persia. De los poetas y del vino. Todos los iraníes recitan los poemas de Hafez, Sa'di y Rumi. Omar Khayyam y Ferdowsi destacaban en matemáticas y épica. Se dice que la variedad Shiraz es la uva más antigua en el vino, aunque el rigor del Islam actual la ha hecho desaparecer de Irán.
En la tumba de Hafez, en Shiraz, se recitan sus versos.
"Llena, llena la copa con vino espumoso,
déjame beber a fondo el jugo divino,
para calmar mi corazón torturado;
Porque el amor que parecía tan suave,
tranquilo y sonreía alegre,
ha clavado profundo sus dardos."
Es viernes y hay actividad en la mezquita. Conxita ha de ir a la zona de mujeres y yo a la de hombres. Alguien me pregunta si soy musulmán y le explico que me eduqué en la cultura cristiana. Me invita a te y charlamos. Dentro de la mezquita hay quien echa la siesta, juega con su teléfono, reza o charla. Después Conxita me explica que las mujeres conversaban más.
El regreso a Teherán es en un moderno tren de estilo chino. Discreta vigilancia y ningún turista. La estación es estratégica y un policía secreta me pide que borre las fotos. Interesantes conversaciones con nuestros compañeros de cabina, unos jóvenes ingenieros que volvían de trabajar. Crece el comercio entre Asia y Europa. China de nuevo es el referente y Persia está en medio. La llave de la Ruta de la Seda.

Cáucaso. Invierno 2015.

Madona es catalana, georgiana y sorda. Es amiga de nuestra hija y una gran persona. Vive una temporada en Tbilisi, la capital de Georgia. Trabaja por la mañana, cuida a su abuela, ayuda en la escuela de sordos en que estudió y organiza a los jóvenes. Encuentra tiempo para guiarnos por Old Tbilisi, una de las joyas turísticas del joven país y de la antigua Unión Soviética,
Baños turcos y barrios armenios o judíos. Restos persas y zoroastrianos. Es domingo y las iglesias están llenas pero los que siguen a los patriarcas armenio o católico no son bienvenidos. La música sigue reglas pitagóricas y no utiliza las claves occidentales, pero la cantan y bailan en bares y restaurantes. La mujer es independiente, con más tradición soviética que islámica.
En el sur de Georgia se han encontrado los restos de homínidos más antiguos fuera de África, sapiens de 200.000 años y pepitas de uva de hace seis mil, quizá restos de la primera fermentación de vino. 
La nueva Georgia intentó absorber las repúblicas semiautónomas de Osetia del Sur y Abjasia y perdió las guerras breves contra Rusia. El desfiladero del Pankisi, al este, reproducía los conflictos de Chechenia y fue tierra de secuestros y bandidos. Los conflictos están congelados esperando que el tiempo los resuelva en una tierra milenaria . De momento, los nuevos amigos, la Unión Europea y la OTAN, han pagad edificios excesivos destinados a ser ministerios pero Georgia ha perdido el turismo ruso y el mercado para sus vinos. Era la república más envidiada de la URSS y ahora no la aceptan en Europa. Cola de león o cabeza de ratón.
La antigua carretera militar que atraviesa el Cáucaso y comunica con Rusia atraviesa un collado de 2500 metros y está llena de nieve y camiones. Son rusos y armenios porque su vía de comercio atraviesa Georgia. Pasada una estación de esquí se llega a Kazbegi y a la frontera con Rusia. El Kazbeg, uno de los picos más altos del Cáucaso, está en frente y caminando por la nieve empezamos su ruta hasta el monasterio de Gergeti. No es época para ir más lejos y no es conveniente perderse, los valles vecinos de Osetia y Pankisi son muy inseguros.
Pero el gran peligro son los accidentes. La carretera de vuelta ha estado cerrada todo el día y conseguimos volver con la última marshrutka. El conductor enloquece por la prisa entre precipicios, hielo y camiones parados. Sería más seguro volver por un valle en manos de una irreal república autónoma o de un grupo de bandidos.
Madona nos lleva a ver la "Crónica de Georgia". Toda nueva nación reescribe su historia y en ello gasta el dinero necesario para otras cosas. Se entiende con el taxista en lengua de signos rusa y nos explica que el signo de "España" son dos lágrimas. Cuando la Guerra Civil, huérfanos republicanos recibieron asilo en Rusia. Los niños lloraban recordando a sus padres. Historia.
En las montañas y desiertos se dan bien las religiones y David Gareja es un conjunto de 12 monasterios en la frontera. Algunos ya en Azerbaiyán. A los soldados no les importa que atravesemos la frontera por caminos y sin visado para visitarlos, pero a los monjes no les gusta.
Viaje a Batumi, hasta el mar Negro con una playa nevada. La ruta atraviesa la divisoria de aguas entre los mares Negro y Caspio. Es un valle fértil que se puede recorrer en matrushka y, mucho mejor, en tren. Era el camino más fácil de Occidente a Oriente, de Asia a Europa. Por eso era importante Georgia. A Batumi, Jasón y sus Argonautas fueron a buscar el vellocino de oro y Jasón se enamoró de la bruja Medea. Cuando la traicionó, la venganza de Medea fue terrible, pero dio nombre a la ciencia de la "medicina".
Ali era musulmán de Azerbaiyán y Nino cristiana de Georgia. Vivían su amor en el caos del Cáucaso de principio del siglo XX. Él con la nostalgia guerrera de sus ancestros y ella con el sueño sofisticado de una Europa que se hundía. Un buen libro, una película y una estatua móvil en el puerto de Batumi en que los dos amantes se entrelazan sin cesar. Frente al mar Negro y muy cerca de Turquía y Rusia.
El georgiano más famoso es Stalin. Un joven idealista que se escapó del seminario y participó en la revolución rusa. A la muerte de Lenin, su brutalidad le impuso a sus rivales. Se consolidó con purgas constantes y en Rusia se le recuerda como el líder que les llevó a la victoria en la Segunda Guerra Mundial. Gori, a pocos kilómetros de Tbilisi, es la única ciudad del mundo con plaza, estatua y museo dedicados a Stalin. Nació allí y después de la denuncia por Kruschev de sus crímenes, se consideró derrocarlos, pero ahora son la única atracción del pueblo. Comprar merchandising stalinista y visitar el austero vagón de tren, con bañera y lavabo incluidos, con el que Stalin se movía por el inmenso imperio entre guerras y revoluciones.
En Gori nació Stalin. El tren en que recorría terror, guerras y revoluciones.
El viaje continúa a la vecina Armenia. Dicen que son los descendientes de un nieto de Noé. Los georgianos dicen que son descendientes de otro nieto, que toda la familia bajó del Arca que los salvó del Diluvio cuando encalló en el monte Ararat, que allí se inventó el vino y que Noé se emborrachó y violó a una de sus hijas.
La marshrutka, los minibuses de la época soviética, sigue la garganta del río Debed hasta llegar a Alaverdi. El primer pueblo armenio según se viene de Georgia. La mina y la refinería de cobre se han agotado y el poblado minero está en lo alto del acantilado. Cuando la Unión Soviética, se llegaba en un teleférico pero ya no funciona. En el poblado había un hotel de 15 plantas que están saqueadas. En un invierno frío alguien arrancó hasta las maderas del suelo para calentarse. Después se arreglaron unas habitaciones en la planta seis y allí dormimos. Somos los dos únicos residentes en el gigantesco edificio fantasma. Una botella de vino, pan y queso comprados en la única tienda de la calle son una gran cena. Un tipo con chupa de cuero y apariencia mafiosa vigila la puerta del edificio, pero esa es la moda del Cáucaso. Todos tienen la misma pinta y en el edificio sólo tienen valor las cosas de nuestra planta.
De Alaverdi eran los dos hermanos Mikoyan. Anastas fue revolucionario bolchevique, Presidente de la URSS y superviviente a todas las purgas, también a las del georgiano Stalin. Artem era ingeniero aeronáutico y la M de los aviones MIG. Los armenios tienen fama de listos y buenos negociantes.
Un paseo por el bosque y la nieve lleva al monasterio de Sanahin. Armenia fue el primer reino que dijo que Jesucristo era Dios, pero sólo le reconoce persona divina. Los georgianos y los romanos también le reconocen persona humana y por eso son herejes. Para que se entienda, sobre las cruces armenias no se pone el cuerpo de Jesucristo. Pero el escultor de Sanahin no lo había entendido y esculpió la única cruz que hay en el país con el cuerpo de Jesús clavado. De eso hace muchos años y ahora va poca gente, pero en invierno y con nieve, no va nadie.
Cuando la Primera Guerra Mundial destrozó el desorden del Cáucaso, la joven Unión de Repúblicas Socialistas intentó poner orden. No era fácil. Lo intentaron con tres repúblicas federadas y una era Armenia. Además siete repúblicas autónomas, como Karabagh. Y para completar los huecos del puzle, cuatro regiones autónomas, como Osetia del Sur. Cada nivel con menos competencias que el anterior. Todo bajo el manto benévolo de la URSS y según criterios de lengua y religión.
La historia había de adaptarse a las necesidades del futuro. Se pasaba de puntillas sobre el Genocidio Armenio a manos de la República Turca para mantener la convivencia entre repúblicas. Ahora con la desaparición de la URSS, las nuevas naciones recuperan antiguos agravios. Armenia es el único país aliado a la vez de EEUU, Irán y Rusia. Pero sus rivales son Turquía y Azerbaiyán.


Tatev, la iglesia antigua que mantiene el presente de la cultura armenia.
La montaña sagrada de Armenia es el Ararat porque allí amarró el barco de Noe, pero ahora está dentro de Turquía y a pocos kilómetros de Ereván, la capital armenia. El día es muy claro y al atardecer, la sombra del Ararat cae sobre la casa de un armenio famoso, el cantante Charles Aznavour. Hay 3 millones de armenios en Armenia y 11 en la diáspora. En Buenos Aires hay 7 escuelas armenias y en Los Angeles es uno de los idiomas oficiales en la escuela pública.
Armenia tenía un territorio mayor, pero midió mal su fuerza contra bizantinos, persas y turcos. Fue el primer país que convirtió al cristianismo en religión oficial y la iglesia y la escritura han impedido que desapareciera. El pasado y el presente se funden en las ruinas milenarias del reino de Urartu, romanas de Garni, monasterios como Tatev, al que se llega por el teleférico más largo del mundo, o la destilería del cognac Ararat, proveedor del zar, Stalin y Churchill, y único autorizado a utilizar la denominación de origen fuera de la región francesa.
Areni es un pueblo al pie del Ararat donde se han excavado las más antiguas ánforas de vino. Quizá allí empezó su elaboración. En la carretera discretos puestos venden a los camioneros botellas de CocaCola de dos litros con vino camuflado. La carretera bordea caminos de montaña cerrados que llevarían a Turquía o Azerbaiyán. La única frontera abierta es con Irán, donde el alcohol está prohibido pero no la CocaCola.


Armenios ricos que son oligarcas rusos o magnates californianos pagan bodas en Nagorno Karabakh

Horas más tarde se llega a un fin del mundo. El no-país de Nagorno-Karabagh. Era un enclave en que vivían 200.000 armenios en territorio montañoso rodeado por regiones azeríes. Al hundirse la URSS y emerger los antiguos nacionalismos, empezaron las matanzas entre vecinos. NK se proclamó independiente de Azerbaiyán y empezó una guerra a la que se apuntaron héroes armenios nacidos en California. Ganó Armenia y como la anexión no ha sido reconocida, NK se proclama estado independiente. Se llega a la capital Stepanakert por valles desiertos con restos de la guerra y redes de alambres entre colinas para impedir el vuelo de helicópteros. Es una guerra latente. No hace falta visado para entrar, pero si para salir. Un fantasmagórico Ministerio de Exteriores lo emite en hoja independiente para no tener problemas en países amigos de Turquía. Los gastos los pagan millonarios de la diáspora armenia que incluye oligarcas rusos y magnates californianos. También financian bodas y nacimientos para intentar que se quede alguien en este lugar con pasado y sin futuro. Nuestro chofer, Artak, ha vivido en Australia, no tiene simpatía por los turcos y sitúa las fronteras de la Gran Armenia muy lejos.
Para volver de Armenia a Georgia aprovechamos lo que queda de la red ferroviaria soviética. Una inmensa y vacía estación en Ereván con un tren cada dos días. Un tren de la época heroica con tres vagones. Un vagón entero para nosotros y un único compartimento ocupado en el vagón siguiente. Me indican que no soy bienvenido y vuelvo a mi litera. Mapas que describen la red de Leningrado a Vladivostok. A les 3 de la mañana la policía armenia estudia nuestros pasaportes durante 10 minutos. A las 4 lo hace la policía georgiana durante media hora. Métodos antiguos para muros y fronteras nuevas.


Detalles del viaje

Irán. Este capítulo incluye dos viajes con Conxita. Un primer viaje la última semana de febrero y la primera de marzo de 2014, con vuelo de Istanbul a Teherán, bus a Isfahan y a Yazd. Taxistas locales a Chak Chak, Kharanaq, Meybod y noche en el antiguo caravanserai de  Shariazd. Chofer local a Pasargada, Naqsh-e Rostam, Persépolis y Shiraz. Tren nocturno de Shiraz a Teherán y últimos días incluyendo teleférico y caminata al Tochal y paseo por el barrio de Darband. Sin problemas para alojamiento sobre la marcha pero durante fiestas como NowRuz, el año nuevo persa que coincide con el inicio de la primavera, sería imposible. Llevar dinero en efectivo porque Irán está desconectado del sistema bancario occidental por las sanciones económicas y los cambios de divisa se hacen en la calle.

Cáucaso. El siguiente viaje fue la última semana de febrero y primera de marzo de 2015 a Georgia y Armenia. Vuelo Istanbul- Tbilisi, minibús local a Kazbegi, en el Gran Cáucaso y frontera con Osetia del Norte y Rusia. Bus a Alaverdi, ya en Armenia, taxi a la ciudad minera, visita al monasterio de Sanahin y bus a Erevan. Chofer local para visitar en dos días los monasterios de Geghard, Noravank y Tatev, los restos romanos de Garni y las excavaciones y bodegas de Areni. Dormir en Goris, antes de la frontera con Nagorno Karabaj. Atravesar la zona ocupada después de la guerra, Stepanakert, capital de NK y monasterio de Gandzasar. Vuelta a Erevan. Bus local a Erebuni, sede del Catholikos de la iglesia armenia. Tren nocturno a Tbilisi. Chofer local a los monasterios de David Gareja en la zona montañosa fronteriza con Azerbaijan. Bus local a Batumi, en el mar Negro y regreso en tren. Taxi local a Gori, pueblo natal de Stalin, en la frontera con Osetia del Sur, y al monasterio y fortaleza de Jvari. Regreso a Barcelona.

3 de maig 2020

Sudeste de Africa. Nuestro pasado, nuestro futuro y un inquietante presente. Otoño de 2014


Malawi y su buena gente.
"El primer día en África quieres escribir un libro, la primera semana un artículo y pasado un año, ya no lo haces". Me lo dice Manuel, que se fue de Salamanca hace 15 años y supervisa proyectos en África. Junto con la sevillana Pilar, de paso y cooperante en algún otro lugar, preparamos la cena. Saben moverse por África y dan consejos útiles. Con cuatro cosas compradas en el poblado y una milagrosa botella de vino, Manuel prepara la cena bajo la linterna que ha guardado el sol del día.
Alinafe Community Hospital está entre la capital, Lilongwe, y el lago Malawi. Atiende a cincuenta poblados. Vacunan, hacen tratamiento ambulatorio de malaria, sida, desnutriciones y partos. Para una cesárea ya hay que ir a Salima, el hospital de distrito a una hora de coche. La ayuda exterior es la primera industria en Malawi, uno de los países más pobres del mundo y una amiga que colabora con África Directo, una ONG que participa en múltiples proyectos, me ha puesto en contacto con Devlin. Es ATS pero dirige el centro porque no hay médicos. Los países occidentales, envejecidos y enfermos se llevan a los médicos africanos y a cambio financian ONGs. Hay más médicos de Malawi en Manchester que en todo Malawi.
En Alinafe no hay electricidad y se necesita para conservar las vacunas. Cerca hay una línea de media tensión sueñan con instalar un transformador y pagarlo a cuartos con las dos torres de telefonía cercanas y la mezquita vecina. En Alinafe de momento se apañan con placas solares, generadores y han excavado un pozo para obtener agua más limpia.
Pienso en ellos con cariño y admiración cuando voy andando al camino por el que pasará alguna furgoneta en dirección al lago y después a Mozambique.

Sudáfrica, Zambia, Malawi, Moçambique, Swaziland, Lesotho

Otoño 2014. Johannesburgo. Sudáfrica.
Era mi quinto viaje al África subsahariana y el primero sólo y con medios locales. Había empezado en Johannesburg y las primeras noches las pasé en un hostel de Soweto. SOuth WEst TOwnship tiene 3 millones de habitantes y en esa noche no dormíamos allí muchos más blancos que los que estábamos en el Lebo's Hostel. Una empalizada rodea las cabañas del hostel y lo separa de descampados y de un tren minero. En la calle hay grupos de jóvenes desocupados pero todos respetan este negocio del barrio. Retratos de Mandela, Che Guevara y Steve Biko. A lo lejos se ve el estadio Soccer City, el templo donde Iniesta marcó el gol que dio a España el Mundial de 2012. También se ven las dos montañas de residuos de las minas de oro, diamantes y carbón que fueron el origen de Jo'burg. Cerca hay la única calle del mundo con casas de dos Nobel de la Paz, Desmond Tutu y Mandela.
Margret vive en el hostel desde hace dos meses y es alemana. Cada día se desplaza en alguno de los minibuses colectivos que conectan Soweto con la ciudad para trabajar en un centro para mujeres abusadas. Nunca ha tenido problemas y cada día recibe tres o cuatro proposiciones de matrimonio.
Una buena manera de conocer Soweto es pedalera unas cuantas horas con un chico del barrio. Los blancos necesitaban mano de obra negra para las minas y los ingleses diseñaron calles para el transporte y canalizaciones para agua potable. Las tuberías llegan a las casas caras y los más pobres van a la fuente.  Casi todos viven en casas bajas y los escasos bloques están vacíos. A los africanos no les gusta vivir en pisos porque no pueden convivir con los ancestros que están enterrados en el suelo.

Si ellos consiguen convivir juntos, lo conseguiremos todos.
El Museo del Apartheid es imprescindible. Soweto fue el centro de las luchas contra la penúltima explotación de África. Esclavitud, colonialismo, apartheid. Los blancos se quedaron las mejores tierras con leyes que escribieron ellos y los negros sólo podían ir a la ciudad a trabajar. El afrikaner había de ser la lengua única y los negros seguirían una inferior educación bantú, educados para servir. Soweto fue el centro de las protestas de mineros, estudiantes y mujeres. El gobierno racista manipuló las divisiones entre zulúes y xhosa y presentó la violencia como ejemplo de la incapacidad de los negros para gobernarse.
El mundo no podía tolerarlo y cuando el régimen racista perdió el apoyo de su valedor Estados Unidos, hubo elecciones que ganó el African National Congress y su líder Nelson Mandela. En Johannesburg empezó como abogado y vivía con su familia, hasta la clandestinidad y cárcel. Un modelo para un país que sigue con desigualdades y violencias. Sus sucesores no han estado a su altura pero Sudáfrica y Johannesburg saldrán adelante en una difícil convivencia interna.
Las enfermedades más probables para el viajero en África son malaria y diarrea. En su primer día son parecidas, con temblores de frío y grandes sudores. Como la malaria tarda varios días en expresarse y yo empezaba el viaje, lo mío no era malaria. Estar solo en el dormitorio ahorra dar explicaciones y después de una noche sin dormir y con algunos kilos de menos me atrevo a seguir viaje.



Zambia.
Zambia es pobre porque no tiene salida al mar y su tierra no da para mucho. Tiene forma extraña, como una mariposa, que no tiene lógica lingüística, geográfica o tribal. Fue el compromiso de Bélgica, Alemania y Portugal con Inglaterra para repartirse unas tierras que no eran suyas. Cuando la independencia, los colonos se fueron al sur, a lo que se llamaba Rhodesia del Sur, para instalar un régimen racista que les permitiera seguir viviendo del trabajo de los negros. La independencia permitió que Zambia se ahorrara los conflictos causados por la guerra fría. Ahora el presidente está a punto de morirse y según la constitución el vicepresidente le sucederá durante 90 días hasta las elecciones, es hijo de escoceses que apoyaron la independencia y será el primer "muzungu" presidente de un país africano desde las descolonizaciones y a todos les parece bien porque es un buen tipo.
Zambia tiene importantes minas de cobre y una naturaleza en que destacan las cataratas Victoria y el río Zambezi. La capital, Lusaka, es un inmenso pueblo resultado de la migración masiva del campo a la ciudad. En el  mercado central todas las mercancías están en la calle y nadie entra en una tienda. La tripa y los riñones de vaca se conservan gracias al espantamoscas de la vendedora y comparten espacio con paneles solares y televisores viejos. Blancos, indios y chinos compran en el moderno centro comercial de las afueras.
La alegre tropa del Lusaka Backpackers Hostel comparte cervezas e historias alrededor del fuego. El hostel es una versión actual de un antiguo Club Colonial. Las conversaciones fluyen entre cervezas. "¿Qué es peor, vender cerveza en Congo, buscar minerales en Nigeria,  dar consejos sanitarios en Zambia o bailar en un festival músical en Malawi?"
Marja es holandesa y hace las prácticas en la oficina de Heineken en Lubumbashi. Heineken es el primer empleador del Congo y Lubumbashi es la capital del Sur. No está lejos y Marja lo aprovecha para un fin de semana tranquilo.
Jean y Philippe trabajan en una plataforma del petróleo en Nigeria. Aprovechan las tres semanas de vacaciones para ir al Lake of Stars, en el lago Malawi, uno de los festivales musicales más importantes de África.
Mary y Louise están en el Peace Corps, la cara amable de la política exterior norteamericana. Viven en un poblado del norte de Zambia, sin agua ni electricidad, desarrollando un programa sanitario para mujeres embarazadas. Se han graduado en política y cuando vuelvan esta experiencia ayudará a su currículum para trabajar en organizaciones progresistas.
Patel hace comercio entre Nairobi y Namibia cuando no está en Mumbai. Sus competidores son chinos que construyen carreteras y cierran negocios pero no llegan a los corazones africanos.
Peter instala paneles solares y es canadiense. Cris es ingeniera, catalana y atraviesa África. Alinani, Bukata y Mapalo trabajan en el hostel y siguen con envidia las conversaciones de unos blancos que parecen dueños de su destino.
Los africanos van en vehículos colectivos y en el bus a South Lwanga, Paul me cuenta que hace años el primer asfalto de la carretera lo puso una empresa italiana y el mantenimiento actual lo hacen portugueses. La carretera que va al oeste, hacia las cataratas, la hicieron yugoslavos y ahora la renuevan chinos. Paul tiene 70 años y recuerda que antes del asfalto, los leones cortaban el tráfico. Ahora no hay porque Zambia tenía tres millones de habitantes cuando la independencia, ahora tiene catorce y tantos humanos los ha hecho retroceder.
El único blanco se llama Ivan. Es croata, ha estudiado en Barcelona y trabaja en Qatar. También va al Marula Lodge, el de los mochileros. Dormitorio, tres comidas y dos salidas al parque cuesta 115$. Lo mismo en los lodges caros cuesta 950$. No está vallado y en la estación seca los elefantes y los hipos atraviesan el río y se pasean entre las cabañas. Si los encuentras al salir a mear, hay que ponerse a cubierto porque los monos son los únicos que no tienen respeto a un techo.

Los animales están permitidos en el albergue
Es el mundo de Jenny, maestra y sudafricana. Su familia inglesa llegó en el siglo XIX, después se fue a Zimbabwe y Dubai, pero África tira mucho. Ha arrendado el lodge con su marido, su hijo trabaja en el petróleo en Nigeria, su hija en un campo de refugiados de Médicos Sin Fronteras, en la guerra civil de la República Centroafricana y ella colabora con la escuela del poblado cercano. Se encontrarán en Navidad y se ocupa del único hotel del mundo sin hormigas en las sábanas pero con elefantes en el jardín.
Con Ivan y un guarda armado visitamos a pie el parque y aprendemos a localizar al leopardo por los avisos que se hacen los monos desde los árboles, que las deposiciones de la hiena son blancas por el calcio de los huesos que comen, que la madera y los frutos de la Kigeria y el Mopane son muy útiles y no se pueden cortar para hacer carbón, que el canto entre el macho y la hembra de los pájaros es un diálogo. El bosque también es un libro que se lee con los pies.

Malawi.
África se mueve en minibuses con muchas vidas y nombres según la región. En el "Matatu" en que me dirijo a la frontera con Malawi, hay 25 culos en 9 asientos, varios bebés en un nivel superior y algunas gallinas en uno inferior. En la frontera la policía me pregunta por la situación política de Catalunya y responde con inteligencia a la vaguedad de mi respuesta. Iniciamos una conversación ante la protesta de los que esperan su turno.
En el barrio bueno de Lilongwe, la desconocida capital de Malawi, la embajada de Mozambique está cerrada por elecciones, pero en el blog mozguide.org otros viajeros me aseguran que se puede obtener un "visto de fronteira". En el barrio malo, hay cañadas que son ríos cuando llueve y cloacas cuando no. Alguien ha construido puentes de madera y cobra 2 céntimos de peaje. En algunas cabañas se canta al Dios verdadero en idioma chechwa. Ser pastor evangelista es una de las pocas salidas profesionales para un joven inteligente. El barrio bueno y el barrio malo están separados por un bosque al que una ONG lleva animales abusados en los países ricos. Monos vestidos de mujer y atados a una farola en España o un león tuerto y hambriento en Rumanía.

Los niños de Malawi siempre ríen
Malawi es uno de los países más pobres del mundo, todos los países africanos sin salida al mar lo son, pero la vida es más llevadera porque no tiene recursos minerales  y no ha tenido problemas políticos recientes.
En Malawi el Sida ha matado a muchos hombres en edad de trabajar. La sociedad resiste porque las familias se encargan con discreción de los que quedan. Devlin, que es el alma del Centro de salud de Alinafe, ha ido al funeral de un pariente y me recoge en Lilongwe en su coche con hijos y sobrinos. El coche, como todos, es japonés de tercera mano, comprado por internet y entregado en un puerto de Tanzania por la décima parte del precio nuevo.
Alinafe recibe el apoyo de varias organizaciones y tiene el paraguas de la iglesia católica. Coincido con la visita del obispo de Malawi que visita el centro por primera vez en quince años y está muy gordo.

El agua es siempre el recurso más valioso
Devlin me lleva a ver como construyen un pozo de agua. El Peace Corps paga los materiales que se han fabricado en la India. Un héroe local sabe donde hay agua y como hacer un agujero de 15 metros con pico y pala. Sacar el agua de una zona limpia y fiable evitará enfermedades.
Ruta de 150 kilómetros en camión y matatu hasta el sur del lago. En cada cambio de vehículo hay que esperar a que se llene, y después cargar más pasajeros. La gasolina se compra en cabañas con el dinero de los pasajes y en botellas de plástico. Cuando se agota, el conductor ha de ir en bicitaxi a comprar más al poblado cercano. Mientras, los pasajeros esperamos a la sombra de una acacia o en una cabaña en que por algunos kwatchas se puede ver la Premier League. Soy el único pasajero que tiene prisa y no se porqué.

Lago Malawi, un eslabón del Valle del Rift
Cape Mac Lead es una encantadora península al sur del lago Malawi. El lago forma parte de la cadena del Rift Valley, en su costa vive mucha gente y como no se depuran las aguas residuales hay bilharzia. En Lilongwe compré prevención fabricada en la India. En Alinafe, Manuel me explicó que su tercera malaria es más débil que las anteriores porque ya se ha acostumbrado. A Devlin en España una enfermedad que supo que se llamaba gripe, le dejó hecho polvo.
Florent trabaja de informático remoto desde la isla francesa de Reunion y viaja con su chica de Malawi. Vive bien porque hace lo que le gusta con sueldo europeo y costes africanos. Fritz audita el beneficio social de ONGs y Teresa tiene una semana de vacaciones en el centro para tratamiento de Sida que MSF ha cedido al gobierno. El idioma dificulta las conversaciones con los pescadores.
Varios transportes después de abandonar el lago, llego a Blantyre. Es la última ciudad antes de la frontera con Mozambique. Es el nombre del pueblo escocés en que nació el Livingstone y todo está cerrado porque es el día de la madre. En el templo hindú preparan la fiesta de Dewali, en la catedral pentecostal hacen misa y me cuelo en una boda en que tiran billetes al paso de los novios. En el albergue conozco a Albert y al día siguiente nos vamos al mercado a buscar un transporte hacia la frontera.

Mozambique.
Albert es sudafricano y vuelve a casa después de recorrer el mundo. Nos cobran 2 kwatchas de más por blancos y yo lo acepto, pero Albert es africano aunque blanco y se ha pasado su viaje reivindicándolo. Su orgullo de africano le sirve en la frontera y no necesita visado. Yo necesito trámites, dólares y tiempo hasta llegar a Tete, la capital de un distrito en que la guerrilla del Renamo era fuerte. Hace dos años los vehículos circulaban escoltados en grupo. Ahora hay paz y ha ganado las elecciones el FRELIMO, el partido de la independencia de Portugal. El primer interrogatorio de la policía se resuelve hablando de Eusebio, el gran jugador mozambiqueño del Benfica.
En Tete hay mucho carbón, pero el combustible más usado es el carbón vegetal que esquilma los bosques de África, como ocurría en Europa hasta los combustibles minerales. Encuentro donde dormir incluyendo "matabixos" que no es una mosquitera sino algo que comer. Me informan que mañana he de "apanhar a chapa detras do maxibombo" que quiere decir un bus pequeño detrás de uno grande. Hasta Vilankulos, en el Océano Índico, 900 km en 4 transportes, de las 3 de la mañana a las 8 de la noche. Los últimos 200km en una chapa con emigrantes ilegales que se dirigen a Sudáfrica. Vamos por caminos secundarios para evitar controles y como anochece, me resigno a pasar la noche acurrucado esperando la salida del sol. Hay suerte y un último transporte me lleva hasta Vilankulos, la última playa a que llegan turistas sudafricanos. Sigue habiendo mochileros, pero a las otras "M" de blancos por las rutas africanas, misioneros, mercenarios y MSF, se añaden turistas.
Las cercanas islas de Bazaruto son un paraíso para bucear entre corales y Tofu, el siguiente destino, permite nadar entre delfines, mantas, tortugas y pacíficos tiburones ballena, unos gigantes de 12 metros de longitud.

Los blancos tenemos los relojes. Los africanos el tiempo
La bandera de Moçambique incluye una estrella, un libro, un fusil y un azadón. Es como un armario y símbolo de la complejidad del país. Los portugueses llegaron en el siglo XV en su ruta a la India y establecieron fuertes para comerciar, al norte en la Ilha de Moçambique y al sur en Inhambane, cerca de las playas de Tofu. El comercio más rentable era el de esclavos y dejaron un idioma y muchos mulatos. Cuando el rey de España se quedó Portugal, se desentendió de la ruta comercial a la India porque lo suyo era traer plata de América para pagar sus guerras europeas. Holanda lo aprovechó para construir un fuerte en Maputo, que ahora es la capital y mi siguiente destino.
La "chapa" transporta tablas de surf, arroz y carbón vegetal y llegar a Maputo es estar de nuevo en una ciudad grande. La Baixa tiene aire portugués y las calles nombres de revolucionarios. Guerra Popular, Kim Il Sung, Mao Tse Tung. Muchos blancos marcharon con la independencia y muchos han vuelto con la crisis económica en Portugal. Del Índico llegaron el islam y un mercado lleno de marisco. El albergue es una casa colonial reconvertida y las embajadas europeas compiten en la promoción de cultura. Alguna ha pagado el concierto de un héroe local, Chico Antonio, un antiguo menino da rua con ritmo endiablado. entre los asistentes,los blancos aplaudimos y los negros bailan.
El Museo de Geología quiere convertir a los estudiantes en técnicos de gas y carbón. El de Ciencias Naturales explica que para ampliar la ciudad, los portugueses encargaron a cazadores matar a los elefantes. Mataron dos mil y sacaron los fetos de las elefantas embarazadas en una exposición de pesadilla sobre sus 22 meses de gestación. El Núcleo de Arte es una explosión cooperativa de extraordinarios artistas.

La mitad de los niños del planeta nacen en Africa

Swazilandia.
"Chapa" de madrugada hacia Swazilandia, el reino de Sobhuza II, uno de los reyes absolutos que quedan. La constitución dice que la reina madre tiene los mismos poderes que el Rey, con el poder sobrenatural añadido de provocar la lluvia. Con este poder, la agricultura es sofisticada y de exportación pero la esperanza de vida es sólo de 37 años por culpa del Sida, las numerosas iglesias, incluyendo la católica, hacen difícil remediarlo. Como los sindicatos están prohibidos, sus textiles han de pagar aranceles y los empresarios orientales llevan a los trabajadores ilegalmente a Lesotho o Sudáfrica. Buenas intenciones con efectos perversos. Los terrenos del rey se han reconvertido a parques y bajo tu responsabilidad puedes caminar horas en un zoo sin barreras.
Swazi es un destino amable para conocer África. La mitad de los visitantes se horrorizan ante la visita a la violenta Sudáfrica. La otra mitad se horrorizan del viaje por el África salvaje al norte. Una pareja mayor de 70 años espera un recambio para su vehículo. Recorren solos el continente sin miedo y su dificultad es marcar las huellas digitales en los visados al tener artrosis en los dedos.

Zulos, Boer, Xhosa, ingleses. En el pasado, todos contra todos.

Durban. Sudáfrica.
Tres horas de espera en el mercado hasta que se llena la Kombi. Un día de ruta hasta Durban, tercera ciudad de Sudáfrica y la que tiene más indios fuera de la Índia. Aquí empezó Gandhi su carrera como agitador social y aquí eliminó España a Alemania en las semifinales del Mundial. También se hizo en Durban el Congreso de la Federación Mundial de Sordos que siguió al de Madrid.
Los indios dominan las tiendas de Victoria Market fuera de la zona de medicina tradicional africana. Cabezas de mono, pieles de serpiente, cortezas, dentistas, abortistas y remedios variados. El océano es magnífico y mortal, sus olas son un reto para los mejores surfers y sus tiburones se dividen entre peligrosos y muy peligrosos.
Durban es la capital de KwaZulu Natal y su historia es muy violenta. A mitad del siglo XIX los zulú, lucharon contra otras tribus bantú. Guerras antiguas de pastores contra agricultores. Después llegaron los bóer, blancos de origen holandés y mentalidad antigua que no soportaban a los ingleses de la colonia del Cabo. Lucharon con los zulú y mataban más fusiles contra lanzas. Los ingleses no intervenían porque no querían trabajar la tierra pero cuando se descubrió oro y diamantes dijeron que era suya. En las guerras contra los bóer desarrollaron la idea de los campos de concentración y como enfermero y periodista participaron Gandhi y Churchill.
Cuatro actores para siete guerras en pocos años. Las guerras entre zulúes y bantúes eran de la época de la Biblia. Las guerras entre ingleses y boers eran un aperitivo de la Primera Guerra Mundial. En Isandlwana los zulú aniquilaron a un destacamento inglés en una de las mayores derrotas del Imperio. Al día siguiente en Rorke's Drift 139 soldados resistieron el asedio de 4000 zulúes en el episodio militar en que se repartieron más Cruces Victoria para restaurar el orgullo británico.
Al final de tantas batallas ganaron los ingleses y pactaron con los boers para crear la sociedad del apartheid. Los ingleses se quedaron las minas, los boers la tierra y pusieron a los negros a trabajar en una renovada esclavitud.
Desde Durban, ruta en taxi compartido hasta los montes Drakenberg. Es un macizo de 500 km de largo, 3.400m en su punto más alto y con nieve ocasional. Parecido a los Pirineos y frontera con Lesotho. Estas montañas han sido refugio de los san, cazadores y recolectores hasta su desaparición. Los san pintaron en el 27.000 aC en Namibia el arte rupestre más antiguo. En Drakensberg se conservan pinturas del 6.000 aC junto a las que narran el exterminio reciente por los blancos. Las últimas pinturas reproducen humanos con carros y bueyes. Los mismos que les aniquilaron.



Drakensberg, las montañas para entrar en Lesotho, el país más alto del mundo.
Lesotho.
No hay transportes regulares hasta el Sani Pass, una pista sin asfaltar que es el único paso que atraviesa las montañas y entra en Lesotho, pero me aceptan en una furgoneta de trabajadores hasta el collado. Compartimos la pista con unos valientes ciclistas que suben en medio de la nevada.
La frontera a 3.000m es una cabaña de madera vacía porque hace frío. En frente está el pub más alto de África y los sudafricanos no siguen porque Lesotho les parece un lugar peligroso. Hay un buen sitio para dormir e intento subir al cercano Hodgson Peak pero el mal tiempo y la niebla me hacen abandonar. Lesotho es el país más alto del mundo porque Maseru, la capital y su punto más bajo, está a 1.400m. Es también pobre porque sólo tiene agua y diamantes. Parece que los diamantes son los mejores del mundo y que los de los ríos sudafricanos vienen de sus montañas. El agua se va por ríos que no llegan a Johannesburg, que es donde hay demanda, así que los sudafricanos los canalizan y pagan un canon.
Atravieso el país encadenando transportes. Todos los locales llevan una manta que sirve para el frío permanente y yo soy "lekhowa", un blanco viajero en idioma basuto.
Al llegar a Maseru de noche la única opción es un hotel de negocios y en el bar hay varias chicas que se interesan por el motivo de mi viaje. Suponen que me pagan por viajar y que tengo dinero así que me dan sus números de teléfono.

Johannesburg, cuna de la humanidad y capital del continente del futuro
Johannesburg. Sudáfrica.
Sigo ruta hasta Johannesburg, principio y fin de mi viaje africano. También del viaje de los homínidos que han poblado la Tierra. Aquí han encontrado al Niño de Taung, a Big Foot y a la Señora Plies. Todos son australopitecos nacidos hace más de dos millones de años. Ahora Jo'burg es la ciudad que más se parece a la de Blade Runner y es la capital económica del continente en que nacen la mitad de los niños del mundo.
La mayoría de guías de viaje te dirigen a los blancos, caros y seguros barrios de las afueras, pero me han hablado de Maboneng. Fue un barrio de talleres y almacenes, después un degradado distrito del Downtown y se quiere reconvertir atrayendo profesionales y artistas. De Harlem a Notting Hill. Mi hostel tiene a un lado un centro de arte y conferencias y al otro un edificio ocupado por recicladores urbanos. Seguridad armada en todas las calles pero cada día me alejo más hasta recorrer a pie toda la ciudad. Hasta los despachos del jóven abogado Gandhi que teorizaba la resistencia pacífica y de la Mandela & Tambo Law Firm, los primeros abogados negros y lideres del African National Congress.
La lluvia ha afectado a una central eléctrica y se anuncia apagón para la noche. La oscuridad total es como un toque de queda. El hostel cierra sus puertas de hierro y revisa el alambre de espino. En el bar inicio una larga conversación con Landie. Es arquitecta y afrikaan. Cree en el futuro de su país y justifica a sus amigos que han marchado. Trabaja en proyectos para soldar suburbios pobres, downtown degradados y barrios ricos. Tiene la edad de mis hijos y me explica los problemas con sus padres. La barrera racial y económica del apartheid es difícil de borrar.
A 40 kilómetros hay una zona llamada humildemente "Cuna de la humanidad". Allí se han encontrado restos fósiles entre 3 millones y 200 años. La tierra caliza es necesaria para las minas de oro y por eso se empezó a excavar. En Sterkfontein se han encontrado el 40% de los restos de homínidos del mundo. Parece que las cuevas no fueron habitadas y los animales dejaban allí sus presas, son restos de cazadores cazados.
Un cráneo pequeño de 3 millones de años bautizado como el Niño de Tang sirvió para la hipótesis del origen africano de la especie y el cráneo adulto de la Señora Plies la confirmó.
Una larga caminata hasta la Universidad Witwatersrand, la principal del país, transporta al futuro y al pasado. Las jacarandas están floridas con un azul intenso y pasean mezclados los jóvenes, negros, blancos, mulatos o hindúes. Origin, el museo y centro de investigación de la universidad habla de las cinco grandes revoluciones que nos han llevado a ser lo que somos. La agricultura se originó en Oriente Medio y la industria en Inglaterra, pero los protagonistas de las otras tres revoluciones, homínidos, sapiens y arte, se han originado en esta parte de África. Es nuestro pasado y nuestro
futuro.

Detalles del viaje
Seis semanas de otoño de 2014 con principio y final en Johannesburg.
Vuelo a Johannesburg. Lebo's Hostel en Soweto. 
Vuelo a Lusaka. Bus a Mfuwe y South Lwangwa Park. Marula Lodge. 
Minibus a la frontera de Malawi i a Lilongwe. Mabuya Lodge y encuentro con Devlin Msowoya para ir al Alinafe Health Center. Contacto a través de la ONG África Directo y encuentro con algunos proyectos y colaboradores. Minibuses hasta Cap MacLead, al sur del lago Malawi. Lodge Fat Monkeys. Minibuses a Blantyre por Mangochi y camión a frontera de Mozambique.
Minibus a Tete. Maxibombo y chapas compartidas con migrantes a SudAfrica hasta Vilankulos. Bote a las islas y corales de Bazaruto. Bus a Inhambane y Tofu. Bote y snorkel con tiburón ballena. Maxibombo a Maputo. 
Minibus a Manzini, Swazilandia. Sondzela lodge en Mlilwane Wildlife Sanctuary. 
Minibus a frontera de KwaZulu Natal, SudAfrica y a Durban. Happy Hippo hostel y taxi compartido a Unterberg, South Drakenberg. 
Transporte compartido 4x4 al Sani Pass y frontera de Lesotho. Varios transportes a Mokothlong y Maseru, capital y frontera con Gauteng, SouthAfrica.
Bus a Johannesburg, Curiocity Hostel en Maboneng, Downtown. Visita en taxi a Sterkfontein y visitas andando por Jo'burg. Avión vuelta a Barcelona.
Mozambique es el único visado difícil pero lo pude hacer en la frontera. Cinco divisas diferentes. Facil comprar tarjetas telefónicas en cada país.
Comunicación en inglés y portugués aunque no es lengua nativa para la mayoría. En los transporte se habla alguna lengua local o creole pero siempre hay con quien comunicar en inglés o portugués.