21 de maig 2020

El sueño de los mares del sur. Filipinas, Papúa Niugini y Solomon Islands. Primavera de 2016


El fin de la Gran Guerra llevó a Corto del Mediterráneo al sur del Pacífico
Corto Maltés había contado esas tierras y esos mares en "La balada del mar salado". Quería ver si sus historias eran verdad. Quizá no lo eran pero encontré otras.
El río Sepik es uno de los grandes en el mundo. Nace en las tierras altas de Papúa Nueva Guinea (PNG) pero llegar hasta él no es fácil. En PNG solo tienen horario las escuelas y la lluvia. Los PMV, Public Motor Vehicle, son cualquier cosa con motor pero Toyota, salen cuando están llenos y a veces hay que esperar 4 horas. La pista sube y baja entre árboles pero como no hay barro ni asaltantes, llegamos a Angoram, mi primer contacto con el Sepik. El único sitio para dormir es una cabaña de Jeffrey, un Big Man local que alberga una reunión de "alcaldes" de los poblados vecinos. Han terminado la reunión y están todos borrachos. Saludo a los que están despiertos, y con la sinceridad de los borrachos quieren hablar de blancos y negros. Lo arreglo diciendo que Obama bien y Trump mal. Me escondo en mi mosquitera y me aíslo de la fiesta.
Después alquilo un cayuco para navegar río arriba hasta el poblado de Tanenbaum. Como no hay tiendas compro arroz y alguna lata en un descampado que hace de mercado. Estoy sólo en la piragua hasta que aparecen una docena de melanesios que hacía días que esperaban la ocasión de un transporte gratis. . Estamos entre la estación húmeda y la seca, que es lo peor porque quiere decir mucho barro. En el poblado duermo en la cabaña de Edward y Jacinta con toda la familia. La antropóloga Margaret Mead hace noventa años, necesito vivir más de un año en este poblado para entender las relaciones familiares de los locales. La cabaña es una gran plataforma de madera elevada sobre pilonas. Debajo hay tierra, barro o agua según la estación.
La Haus Tanbanum es la casa de los espíritus. Las mujeres no pueden entrar y ellos se reúnen para hablar de sus cosas entre caras y penes gigantes tallados en madera. Es como los antiguos casinos de pueblo.
En época seca se pueden plantar cosas, pero ahora la única comida son peces del río y segu que es una pasta del corazón del tronco de palmera. Cuando me vaya les dejaré mis latas y arroz. Una placa solar y una batería dan luz por la noche y permiten cargar el teléfono. Una torre lejana conecta este poblado prehistórico con internet.
Nadar en el río Sepik tiene su gracia. Es mejor hacerlo con los niños porque ellos saben donde no hay serpientes ni cocodrilos.


Yipnies, colorido y elástico medio de transporte
Qatar y Filipinas.
El viaje al Pacífico Sur empezó con parada en Qatar. El qatarí medio es 27 veces más rico que el filipino y hay trabajo porque se construye para el Mundial de fútbol de 2022. Doce estadios de fútbol con aire acondicionado en el desierto, metro para el transporte y edificios de lujo donde no vive nadie pero sirven para invertir el dinero del petróleo y las comisiones de las guerras de Oriente Medio. Como los extranjeros no pueden comprar terreno qatarí, se ha construído una isla artificial para ellos con un puente de acceso donde hay sólo dos tiendas, las de Ferrari y de Lamborghini.
En los hoteles de lujo hay restaurantes cinco estrellas de chefs internacionales pero el aire acondicionado y el precio son excesivos. En la calle puedo comer por 3 €, a 40º de temperatura, con los trabajadores indios y filipinos.
En el Centro de Cultura Islámica hay paneles que explican las bondades del Islam. Soy el único visitante y pronto viene el encargado de proselitismo a hispanos. Se llama Abdallah pero antes de su conversión se llamaba Jaume y es de Gavà. Hablamos de religión durante una hora y me explica que el Profeta dijo que los judíos se habían dividido en 70 sectas, los cristianos en 71 y que los musulmanes se dividirían en 72. Los discípulos le preguntaron cómo sabrían cuál era la buena y Muhammad les dijo que sería la única que no cambiara nada de los libros antiguos. Así lo han hecho Arabia Saudita y Qatar, aunque estén peleados.

El asesinato del doctor Rizal por España fue peor que un crimen, fue un error
Manila
El aeropuerto de Manila es un caos porque Metro Manila es una de las ciudades mayores del mundo y no hay infraestructuras suficientes. Para llegar al centro la solución es comprar una tarjeta telefónica local a un coste de 1$ por día y utilizar Grab, un Über local, hasta Malati, el barrio de mi hostel. El personal es una mezcla de misioneros, puteros y mochileros. Voluntarios que quieren enseñar inglés y la Biblia, viejos verdes a la búsqueda de tugurios en que se ofrecen chicas jóvenes y viajeros que se buscan a si mismos.
De la que fue capital de la colonia española sólo queda el barrio de Intramuros. El resto fue arrasado por los bombardeos americanos de la guerra mundial. En el Parque Rizal pasean las familias y los niños entre estatuas de héroes. El primero es Lapu Lapu, el líder indígena que mató a Magallanes. El último José Rizal, el intelectual filipino al que fusilaron los españoles.
Los españoles ocuparon este archipiélago de 7.000 islas y le pusieron el nombre de su rey Felipe, pero las lenguas malayas no tienen el sonido "f" y 400 años más tarde aún no lo han aprendido. Cuando los restos del imperio español se desmoronaban algunos intelectuales locales se quejaron. El médico José Rizal era de familia mestiza, había escrito novelas en español, traducido del alemán y fue voluntario para la epidemia que diezmaba soldados españoles en Cuba. También escribía que los filipinos debían tener los mismos derechos que los de la metrópoli. España había cedido la política de sus colonias a la justicia militar y Rizal fue detenido en Barcelona, llevado a Manila y fusilado. Dos años después el movimiento independentista triunfaba y España vendió la colonia a los Estados Unidos por 20 millones de dólares. Peor imposible.
Había empezado el viaje buscando libros en la librería Altaïr, de Barcelona. El estante de Filipinas tenía dos libros, uno en inglés y otro en francés. La mayoría de países tenían decenas de libros en castellano. De los siglos de contacto solo quedan las órdenes religiosas católicas, agustinos, dominicos y jesuitas, que dominaban el comercio que se hacía con el Galeón de Manila. Tres meses desde Acapulco a Manila transportando plata y frailes. Seis meses de "contraviaje" en una larga ruta impuesta por los vientos dominantes por las costas de Japón y California hasta México, transportando sedas, porcelanas y todo tipo de productos de China. A lo largo de estos años, se construyeron 128 galeones que uno tras otro, sustituían a los que hundían piratas y tormentas.
La afirmación que la muerte nos iguala no es cierta en Manila. El cementerio chino tiene tumbas con lavabo y aire acondicionado mientras en el cementerio filipino viven 50.000 personas y algunas tumbas se han convertido en tiendas. Están separados del lujoso y moderno barrio de Makati por estaciones del tren elevado y descampados con niños de aire amenazador y desvalido.
Los americanos sustituyeron al español por el inglés como idioma oficial pero es raro ver a dos filipinos hablándolo entre ellos. El tagalo, la lengua malaya de la región de Manila, también es oficial pero en las islas se hablan muchos idiomas. La confusión hace que la lectura sea poca, pero la abundancia de islas ha convertido a los filipinos en excelentes navegantes. Descienden de una gente que vino del sur de China y siguió navegando hasta Madagascar, Nueva Zelanda o Hawai. Ahora las remesas de los emigrantes son el 10% del PNB y en la calle hay mercados donde las empresas de navegación ofrecen trabajo a mecánicos, cocineros y marinos.

Entierros verticales en la Cordillera de Luzón. Más cerca del cielo.
Cordillera de Luzón.
Luzón es la isla más grande y al norte está la "Cordillera" una cadena de montañas con volcanes activos que llegan casi a Manila. El más famoso es Pinatubo cuya erupción fue una de las más violentas del siglo XX y derrotó al ejército americano que clausuró sus gigantescas bases de Subic Bay y Clark, desde las que había mantenido sus desastrosas guerras del sudeste asiático.
El periódico informa que la guerrilla de Abu Sayaf ha cortado la cabeza a un rehén australiano en Mindanao. Es una guerrilla que se creó para luchar contra los soviéticos en Afganistán, siguió en Libia y ahora forma parte de una nebulosa islamista que vive de cobrar rescates. Cortar cabezas era normal en las luchas entre tribus de la Cordillera, cuando los españoles se limitaban a controlar las costas y no se metían en la montaña.
El dinero es fácil de blanquear porque los casinos de Manila no registran quien compra las fichas para jugar. Al volver a cambiarlas por dinero, ya es legal. Un gran negocio desde que el gobierno chino ha aumentado los controles en los casinos de Macao.
Baguio es la entrada a la cordillera. Era el centro de la administración estadounidense del norte, fue ocupada por Japón en la guerra y al no rendirse cuando regresaron los americanos fue arrasada. El general japonés fue ejecutado por criminal y el americano condecorado por héroe.
En el YMCA, Pierre me explica sus meses conviviendo con las tribus de "negritos", melanesios de talla corta, en las montañas de la cercana isla de Negros. Son descendientes de los melanesios que llegaron hace 40.000 años, cultivaban tubérculos y se refugiaron en los altos cuando llegaron poblaciones malayas que sabían navegar y cultivar arroz. Pierre se ganó la confianza de los "negritos" hablando tagalo y regalando arroz, pero pocos años más tarde ya le pedían ordenadores.
En la cordillera siempre ha habido proscritos y los últimos fueron del Partido Comunista liderados por el sacerdote Conrado Balweg, hasta que firmó la paz con la presidenta Corazón Aquino. Él le regaló una espada y un escudo y ella una biblia y un rosario.
Sagada està en el corazón de la Cordillera y Jenny que tiene ocho hijos, me hace de guía hasta las paredes en que colgaban los féretros con sus muertos. En este cementerio vertical estaban más cerca del cielo. Algunas cuevas sepulcrales conectan los acantilados y arrastrarse dos horas por oscuridad, barro y murciélagos justifican una tumba elevada y ventilada.
La mejor comida en Sagada la sirven los descendientes del soldado Masferré. Por lo que me cuenta su nieto, era de Sant Feliu de Guíxols y cuando marcharon los españoles se quedó por amor. Se adaptó a los americanos haciéndose evangelista y llegó a obispo. Su hijo estudió en Barcelona y llevó la primera cámara fotográfica a Filipinas. En las antiguas luchas de tribus, el vencedor se quedaba la cabeza del derrotado y la familia se llevaba el resto del cuerpo, Masferré lo fotografió y hoy todas sus fotos están en el Museo de Ciencias Naturales de Washington.

Una generación después sólo quedaron los altos.
Dicen que las terrazas de Ifugao, Bontoc, Banaue, Batad, Bangaan son la octava maravilla del mundo y unos días de caminata entre estos pueblos por muros entre charcos de arroz no se olvidan. Los volcanes han hecho que la tierra de la Cordillera sea muy fértil y con la abundancia de agua se cultiva arroz en terrazas con inclinaciones superiores a los 45º. Una sanguijuela me muerde y su anticoagulante hace que la hemorragia no se detenga. Liu, mi guía aplica betel masticado y parece que funciona. Los locales están siempre masticando "momma" que es una mezcla de nuez de betel, tabaco, menta y polvo calcáreo. Después se escupe y tiñe todo el sudeste de Asia de rojo.
Dormimos en el poblado de Kambulo. Las casas son tablones de madera encajados sin clavos y con techos de paja. Fácil de desmontar y transportar. Es sábado y hay elecciones. Los grupos de hombres están borrachos y llevan machetes y pollos que dicen que les ha dado uno de los candidatos.
Unas horas más de senderos y arrozales nos llevan por el primer camino para vehículos hasta Banaue. Ha habido desprendimientos y el bus que debía tardar 9 horas hasta Manila tarda 23. Muchos tramos son de dirección única, todos los camiones quieren pasar y la ruta se colapsa hasta que llegan soldados a imponer alguna norma.
Un ramal de la ruta lleva al Baler, un callejón con salida al mar donde "los últimos de Filipinas" siguieron su guerra sin enterarse que España había perdido y vendido la colonia centenaria. Les dieron dos Laureadas y Franco después de una película patriótica ascendió a tenientes a los soldados que quedaban vivos y sus familias fueron franquistas en la guerra. Lo habían sido tres de los ocho que sobrevivían.
Ahora el Baler es destino surfista y allí se filmó el bombardeo de un poblado vietnamita a ritmo de Wagner en la película "Apocalypse Now".

Terrazas de arroz de Banaue.
Cebú y más islas.
Mi siguiente destino son las islas al sur de Luzón y algunos fondos marinos. Hay miles de islas y se cree que con marea baja son más. Una corta navegación a Puerto Galera, en la isla de Mindoro y algunas inmersiones entre barcos hundidos y muros de coral lo prueban. Hay expatriados de Manila y seniors de países ricos con nuevas parejas, estables o de paso. Un mundo diferente de los mangyan, protomalayos que viven en las tierras altas de Mindoro con agricultura anterior al arroz, pobres entre los pobres. Sigo con saltos de isla de Panay a Boracay. En bangkas, que son naves de madera alargadas con estabilizadores laterales de bambú, las naves de los ancestros que llegaron hasta el fin de los mares. En RORO, Roll On, Roll Off, cargueros metálicos con popa abatible para vehículos y pasajeros.
La mayoría de los turistas van a Palawan y Boracay, pero yo paso brevemente por la segunda y miro de lejos la oferta lúdica y deportiva encadenando transportes e islas hasta Ilo Ilo. Fue la última ciudad que rindió el ejército español y mantiene un aire colonial. Atravesar la isla de Negros con inmensos campos de caña de azúcar me recuerda las memorias del poeta Gil de Biedma. Inteligente, homosexual y directivo de la Compañía de Tabacos de Filipinas, describe una empresa que como muchas de la España postcolonial sólo sabía hacer negocios gracias a monopolios estatales, en su caso tabaco y azúcar, aprovechando trabajo esclavo. Los americanos respetaron los intereses de las empresas españolas y la feroz descripción de Gil de Biedma mezcla explotación colonial, literatura de posguerra y aventuras sexuales.
Las inminentes elecciones ganan protagonismo y el político más popular es Manny Pacquiao, un boxeador que será senador después de ser campeón del mundo en las ocho categorías que van de mosca a welter. Para presidente el favorito es Rodrigo Duterte que tiene recetas violentas para todo. Cuenta con los 4 millones de votos que le promete la Iglesia Ni Cristo, la principal secta protestante y con el avión que le deja su líder. Además como en Filipinas casi no hay pensiones de jubilación, el voto de los mayores es muy variable. Todos los motoristas y taxistas con que hablo le votarán. Las elecciones son el día siguiente al Día de la Madre y Duterte se ha fotografiado llorando en la tumba de la suya pidiendo que le ayude en su victoria.
Cebú es la segunda ciudad del país, 800.000 habitantes frente a los 12 millones de Manila, y fue aquí donde llegó Magallanes. El cura de la expedición enseñó la imagen de la Virgen con el Niño a la princesa india y ella dijo que quería el Niño, quería un juguete. Al año volvió la expedición de Legazpi para quedarse y vieron la imagen del Niño. La bendijo el Papa y ahora la imagen tiene un ropero impresionante y es la más venerada del país. Una misa en su basílica es un espectáculo. Muchedumbre con paraguas amarillo vaticano para protegerse del sol y karaoke para seguir las canciones porque la ceremonia es en cebuano trufado de palabras inglesas y castellanas.
La veneración al Santo Niño es mala conciencia e hipocresía porque en esta sociedad los perdedores son los niños. Hay muchos porque la natalidad es alta con el discurso católico, la sanidad mejora y los niños no pueden emigrar. Many Pacquiao era uno de ellos. Los jóvenes con suerte acceden a formación y pueden ganar 400$/mes en un Call Center o emigrar si tienen oficio e inglés.
Vivo la jornada de votación en Cebú, vuelo a Manila y allí sigo el resultado. Las casas pobres lejos del centro han resistido tifones y terremotos, lo que queda es madera o ratán y se sostiene por manojos de cables eléctricos y hoy por gruesos carteles electorales. Todo está tranquilo porque hay dos días de ley seca y la mitad de muertos que en la elecciones del 2010. Los jóvenes son escépticos porque creen que no es suficiente cambiar personas porque el sistema es clientelista, ineficaz y corrupto. Ganará Duterte pero como el vicepresidente se elije aparte, lo normal es que sean de partidos contrarios y desde el primer día empiecen su guerra.
Continúo viaje a Port Moresby, la capital de Papúa New Guinea. Tres horas al Este y varios siglos hacia atrás.

Mount Wilhelm, la montaña más alta de Papúa recuerda al kaiser alemán.
Papúa Niugini. Port Moresby y las Tierras Altas.
New Guinea es la segunda isla más grande del mundo. Los humanos llegaron hace 40.000 años, mucho antes que a Europa y fue uno de los pocos sitio en que se desarrolló la agricultura de forma autónoma. Por herencia del colonialismo está dividida entre dos estados, Papua New Guinea, PNG, al este y Irian Jaya, una provincia indonesia, al oeste. Pero los papúes están mucho más divididos. De las 5.000 lenguas que se hablan en el mundo, 800 son de New Guinea y esto quiere decir que hay por lo menos 800 tribus. Su mundo se divide entre las tierras altas, valles a más de 2.000 metros, tierras bajas junto al mar, inmensos ríos como el Sepik e islas volcánicas.
Hace 100 años, cinco países occidentales, unos recién llegados, decían que aquello era suyo porque ellos eran superiores. En 1930 unos buscadores de oro australianos llegaron a los poblados de las tierras altas y entraron en contacto con una civilización desconocida de poblados que en lugar de dioses, veneraban  ancestros. Vieron que los blancos bajaban de las montañas y los papúes los tomaron por antecesores porque decían que los espíritus de sus muertos se volvía blancos y vivían en las montañas.
Pocos años más tarde aquellos blancos se mataban entre sí con armas que los papúes nunca habían visto. Llamaban a esa masacre Guerra Mundial y les sorprendió porque las tribus papúes también luchaban con lanzas y flechas por un cerdo o por un insulto pero después de pocos muertos volvían a sus poblados.
Se quedaron con la fama de violentos y ahora su capital, Port Moresby se considera la más violenta del mundo, aunque ahora mueren más por diabetes o enfermedades circulatorias. La modernidad permite demasiada sal y azúcar para unas poblaciones que sobrevivían en la escasez. Antes morían de malaria, tuberculosis o lepra y ahora el problema es obesidad y superpoblación. Lo cuenta Jared Diamond, sabio y ornitólogo que ha vivido entre New Guinea y Los Ángeles y eso le ha inspirado para grandes libros como "Armas, gérmenes y acero".
La mayoría trabajan en el campo pero la migración a la ciudad se acelera. Moresby está en el sur y es la capital porque durante la guerra no llegó a ser ocupada por los japoneses que estaban en el norte. El único turismo en la isla son jóvenes australianos que caminan la "Kokoda march", un recuerdo de la ruta por la selva en la guerra de sus abuelos.
En la capital, la calle es un espacio virtual entre barriadas de chabolas que copian la vida de cada tribu y zonas protegidas. Cada cual sabe quienes son los suyos y de que tribu eran los que mataron a su abuelo, mientras siguen peleando.
Es tierra de mineros, mercenarios y misioneros y me alojo en albergues de organizaciones religiosas porque si hay algún hotel es demasiado caro. La Country Women Association nació para mejorar la situación de las mujeres pero de eso ahora se ocupa el gobierno con donaciones internacionales, así que se han reconvertido en hostal y ayudan a asociaciones de discapacidad. También alquilan espacio a organizaciones protestantes y asisto a canciones y discursos de pastores y fieles. Me gusta pero no los entiendo porque hablan en tok pisin, una lengua pidgin que es el idioma oficial y mezcla lenguas locales con inglés.
Mac insiste en acompañarme porque dice que la ciudad es muy peligrosa y en cada sitio encontramos alguien de su tribu. El Museo está cerrado desde el año pasado y nadie sabe cuando abrirá, pero el Parlamento está cerca. Hoy no hay parlamentarios porque se ha muerto un gobernador de provincia y todos han ido al entierro. Mac consigue la llave y visitamos la gran sala vacía donde se reúnen los 111 diputados. Se hablan 800 lenguas, hay 20 partidos políticos con conflictos antiguos y nuevos, nada es fácil. Las Naciones Unidas, con Australia como gendarme, han intervenido ya dos veces desde la independencia.
El Jardín Botánico es excepcional. No es época de orquídeas pero nos acompañan aves del paraíso, canguros arborícolas, equina, kookaburra, casovares, mamíferos que ponen huevos. Animales que se desarrollaron al margen de los otros continentes en el ritmo de glaciaciones y movimientos de placas terrestres.
El periódico explica que los Amari y los Atzera se han enfrentado por culpa del alcohol y la falta de respeto a la ley. Han muerto 10 amari y el gobierno regional pagará a cada familia 1500$, un cerdo y 20 kg de arroz como acuerdo para detener el conflicto.
La única carretera de PNG es la que une Goroka y Hagen, las dos capitales de las tierras altas y he de llegar en avioneta. El aeropuerto es el centro del pueblo y Goroka es todo lo que le rodea. Me alojo en la Lutheran House y me organizo la ruta para llegar al Mount Wilhelm, la montaña más alta de Oceanía con  4.500 metros. En la sede de Oxfam, Mick me explica que sus proyectos más importantes son de soporte alimenticio por la sequía que ha creado El Niño y que allí trabajan 48 locales y dos expatriados con financiación que viene de Australia y New Zealand.
El PMV, public motor vehicle, hasta Kundiawa sale de un caótico mercado. Con 20 personas ya está lleno pero sigue buscando pasajeros hasta llegar a 35. La mitad de la ruta está asfaltada, pero es peor porque los baches son más profundos. Las últimas 3 horas antes de la noche son para llegar a Kegsugl en la carga de un camión con tramos a pie por el mal estado de la ruta. Ideal para admirar fabulosas vistas y barrancos.
Kegsugl tiene una escuela de 800 alumnos que vienen de los valles cercanos. El antiguo aeropuerto se usa para cultivar y en mi guesthouse hay un grupo de investigadores de universidades de Papua, Chequia e Inglaterra que estudian la influencia de la altitud en pájaros, insectos y parásitos de los cultivos. Billy de una universidad de PNG me habla de la persecución de los papúes en la parte indonesia de la isla, tras la montaña. Tienen la mayor mina de oro del mundo, el ejército la controla y la población se queda con los perjuicios ambientales.
Boni me cobrará 50$ por subir al Wilhelm y tardaremos dos días. Compramos cassava, arroz, sweet potatoes y latas de atún. Suficiente para un festín y empezamos a caminar. En un lago encontramos tres jóvenes papúes, uno ha conseguido beca y estudia medicina en Pekín. Boni es Wandike, su lengua es Kuma y con los jóvenes se entiende en pidgin. Consigue encender fuego con leña mojada y la cena es estupenda. A las 3 de la mañana nos dirigimos a la cima y con el frío y la altitud nos abandonan dos de los jóvenes. Cruzamos las piedras que entierran a un montañero, la placa que recuerda a un desaparecido y los restos de un avión de la guerra. Con la salida del sol la temperatura sube de 0º y después de una corta trepada por roca llegamos a la cima antes de una lluvia que ya no nos abandona.
En Goroka me encuentro con Urs, un suizo profesor de educación especial y organizador de festivales musicales que lleva un año recorriendo el mundo en su moto. Como New Guinea no tiene carreteras, la moto la lleva un carguero de Timor a Australia. Urs viene del río Sepik y intercambiamos información con cerveza en un prado con el pomposo nombre de "Goroka Bowling Club". Nos lo explica Matías que era maestro y cuando la independencia se hizo magistrado hasta su jubilación. Es una buena idea que los jueces sean maestros en vez de abogados.

Tanbanum, casa sobre agua, barro o tierra según estación.
Sepik y las tierras bajas.
La pista a Madang son seis horas atravesando ríos y barrancos hasta antiguas plantaciones de copra y coco abandonadas cuando acabó la colonización alemana. En las tierras altas se produce marihuana y en las bajas betel. Está prohibido fumar marihuana y escupir betel pero todos lo hacen. La ruta era peligrosa por el comercio en las dos direcciones y tiene varios controles militares.
En PNG, las iglesias son los edificios mejor conservados. Hay muchas y quieren sustituir a la tribu como aglutinante. En Filipinas se intenta que ser ciudadano sustituya la pertenencia a alguna iglesia porque sino las elecciones serían una broma.
El centro de un pueblo es un solar vacío que hace de mercado y el centro de una ciudad media son los almacenes donde comerciantes chinos venden ropa, herramientas y paneles solares. Los únicos blancos ocasionales son misioneros que los quieren convertir o antropólogos que los quieren estudiar.
El río Sepik desemboca en un laberinto de canales que solo se puede atravesar por mar en bote o en avioneta. En mi vuelo a Wewak una misionera canadiense me explica que en Angoram, mi primer pueblo en el río, hay diecisiete denominaciones religiosas y ninguna tienda. Ella se encarga de la logística de su grupo pero ha llevado a su hija al médico en Canadá porque no se fía.
En PNG hay 2000 pistas posibles para aterrizaje de avionetas y los grupos religiosos reciben ayuda del cielo porque comparten el uso de avionetas charter de una compañía común, MAF, Mission Aviation Fellowship.
Wewak es mi último contacto con un lugar de este siglo y comparto cena en portugués con Alexandra. Es brasilera, judía, australiana y una lingüista famosa. Ahora estudia a los Iamutl que viven en el Sepik central y acaba de volver. Me explica que las 800 lenguas de la isla se agrupan en algunas decenas de familias lingüísticas que han sido muy estables en 10.000 años porqué ninguna tribu dominaba. Todos los idiomas de Europa se agrupan en sólo tres familias.
La camioneta a Angoram va llena porque todos llevan mucha carga. Siete horas y dos pinchazos para recorrer 100 kilómetros de selva hasta el gran río. Me han aconsejado dormir en alguna cabaña del terreno de Cletus Smack pero se ha muerto y lo han enterrado en el jardín. Su hijo Jeffrey es un desastre y con sus 140 kilos duerme la borrachera. La primera mujer le dejó y la segunda me da agua caliente para que me prepare arroz y café. El segundo día he apalabrado una canoa y comprado gasolina. El Sepik es uno de los grandes ríos, como el Amazonas, Nilo o Congo, pero no hay navegación regular y cuando empiezo a navegar suben seis polizones que esperaban hace una semana a que saliera algún bote río arriba. En tres horas sólo vemos una estación en que chinos cargan grandes troncos de árbol.
Mi destino es Tanbanum, que son unos centenares de cabañas edificadas sobre troncos y sólo están en tierra firme las más alejadas del río. A las otras y también a la escuela de la zona, se va en canoa. La escuela está al otro lado del río y el barro no deja que los niños lleguen desde la canoa así que la escuela está cerrada por barro hasta la semana próxima.

Haus Tambaran. Hombres y dioses se reunen para hablar de lo divino y lo humano.

Las espectaculares figuras de madera tallada de los edificios comunitarios de los poblados del río están en todos los grandes museos del mundo y los locales no tienen problema en venderlas y hacer otras. No falta madera y en las casas se vive en una gran plataforma sobre pilonas. En la casa de Edward y Jacinta instalo mi mosquitera y veo que uno de los niños es sordo. Con mímica y algún signo nos comunicamos y los otros críos se apuntan.  Jacinta cocina en la plataforma y Edward me explica que en la época húmeda comen peces y segú, una pasta del corazón de un tipo de palmera. Con agua se disuelve la parte comestible y ya seca se cuece en brasas envuelta en hoja de palma o se fríe en pulpa de coco. Está rica y es lo único que hay.
Viene poca gente, hace un año los últimos fueron unos italianos pero no se quedaron a dormir, fue una lástima.
De vuelta en Angoram, los camiones que van a Wewak marchan de noche para llegar al mercado en la madrugada, pero todos están llenos o no se atreven a llevar a un blanco de noche por la selva. Entretengo el tiempo viendo el movimiento de la Cruz del Sur en el cielo austral. Resignado busco una cabaña vacía y en mi mosquitera espero la salida del sol.
La actividad se inicia con la entrada de niños uniformados en el colegio y una camioneta me deja subir entre sacos de carga. En Wewak vuelvo a mi siglo, Alexandra ya no está en la guesthouse y el gerente filipino del hotel me ofrece un buen precio. Regreso al mundo de los blancos y coincido con soldados australianos. Tienen algo que ver con la cercana isla de Manus en la que Australia paga a PNG para que mantenga encerrados a los refugiados pobres. Según la justicia australiana es ilegal y Europa hace lo mismo con Turquía.
De vuelta a Port Moresby, Peter me explica que su tribu es de las tierras altas y la fundó el único superviviente de una lucha tribal. Antes de venir a la ciudad Peter participó en una batalla, murieron siete de los otros y cinco de los suyos. Tiene el cuerpo aquí y la cabeza allá.
Me despido con nostalgia del país más desconocido y antiguo del mundo. Hay un vuelo cada dos días a Honiara y como los antiguos melanesios, mi ruta sigue al este, hacia las islas Solomon.

Los niños saben donde en que parte del rio Sepik no hay serpientes ni cocodrilos
Islas Solomon
Un marino español del siglo XVI encontró una pepita de oro en una isla del Pacífico y creyó que eran las minas del Rey Salomón. Otro marino era de un pueblo de Sevilla que se llamaba Guadalcanal, dió el nombre a la isla y sin saberlo, también a una batalla de la Guerra Mundial. Ahora las Islas Solomon son un estado en un arco de 1.600 km, 900 islas y 70 idiomas.
También estuvo allí Corto Maltés en su primer libro, "La Balada del Mar Salado". El río Sepik, Nueva Guinea, las Solomon, el sueño de Manila. Corto Maltés era un marino de historietas y un héroe de verdad, no como Superman o Batman que no son más que un extraterrestre y un banquero. Corto Maltés vivió durante la Primera Guerra Mundial, pero la historia se repitió en la Segunda.
Japón quiso sustituir a los blancos que colonizaban el este de Asia y el Pacífico. El primer paso fue destruir la flota americana en Pearl Harbour y ocupar las colonias francesas, inglesas, americanas y holandesas. La guerra cambió de signo en el Mar del Coral, entre PNG y Solomon, cuando EEUU recuperó su poder tecnológico. Hubo una carnicería cuando se enfrentaron los dos ejércitos en Guadalcanal, murieron muchos y se hundieron 67 barcos. El Hirokawa Maru descansa entre 3 y 55 metros de profundidad y buceé hasta los agujeros que lo hundieron.
Un joven oficial se llamaba John Kennedy y sobrevivió al hundimiento de su patrullera. Llegó a una isla desierta y escribió un mensaje en corteza de coco para ser rescatado. Años más tarde invitó a su toma de posesión como Presidente a los melanesios que le ayudaron, pero nu fueron por miedo a viajar en avión.
En la cercana isla de Savo, los megápodos son grandes pájaros que entierran sus huevos en las arenas calientes del volcán. Los locales los desentierran y venden en el mercado de Honiara. El volcán, el punto más alto de la isla, emite chorros de agua hirviendo y nubes sulfurosas. Es peligroso caer al torrente porque quema. El otro forastero en la isla es un descendiente de esclavos llevados a Australia que viene a ver a la familia que se quedó.
En el camino de selva a las cascadas donde nace el río Mataniko, mi guía me cuenta que en la guerra civil entre tribus murieron cuatro familiares suyos. Desde entonces una fuerza policial del Pacífico, liderada por Australia, ayuda a mantener la paz y no encuentra el momento de marcharse. Los clientes habituales de mi guía son expediciones japonesas y americanas que buscan restos de sus soldados muertos en la guerra.
El bar del puerto y la pensión facilitan conversaciones interesantes. De religión con el arzobispo anglicano de Melanesia, de fútbol con el delegado FIFA de las Islas Solomon, de
 búsquedas y huidas con expatriados británicos.
Siglos antes habían llegado del oeste los mejores navegantes de la historia, los lapita polinesios, contemporáneos de Ulises y Aquiles pero sin Homero para escribir sus gestas. Con el tiempo se mezclaron con los melanesios que llegaron milenios antes pero las rencillas siguen. Los polinesios fueron los primeros en navegar a destinos que no veían y necesitaban orientación en mar abierto durante muchos días siguiendo estrellas, pájaros y corrientes. Sus leyendas indican que cada dos generaciones el hijo menor repetía la gesta, llevando a los suyos en una canoa, hacia una isla siempre más lejana.

Selvas de Guadalcanal  donde se mataron americanos y japoneses ante la sorpresa indígena.
Australia
Vuelvo por Brisbane, la tercera ciudad de Australia que desde allí ejerce su protectorado sobre las frágiles islas del Pacífico. Es una de las ciudades de mayor calidad de vida del mundo en un país en que la hora de trabajo se paga a 25€ frente a los 5€ de España. Es un destino deseado por la juventud europea y del sur de Asia. Unos son bienvenidos y otros no, porque reconocer como reina la de Inglaterra les hace sentirse diferentes.
Un breve viaje al paraíso surfista de Noosa y a la reserva natural de la isla Fraser sin tiempo para ir hasta la Barrera de Coral. Hacia el este quedan muchos mares e islas por descubrir.


Ruta del viaje en el Pacífico Sur y detalle de Papua Niugini.

Detalles del viaje
Viaje en solitario de 21 abril a 8 junio de 2016. Vuelo a Qatar y día completo en Doha. Vuelo a Manila. Hostel en el barrio de Malati, Bus a Baguio, cordillera al norte de Luzón. Bus a Sagada y transporte a Banaue. Dos días de caminata por los poblados y terrazas de arroz con noche en Kambulo. Bus de día completo hasta Manila. Bus y ferry a Puerto Galera en Mindoro. Buses, motos y ferries por las islas de Boracay, Panay, Negros y Cebú. Vuelo de Cebú a Manila. Todo tipo de alojamientos.
Vuelo de Manila a Port Moresby en Papua New Guinea.Vuelo a Goroka en las Highlands. Furgonetas, PMV (Public Motor Vehicles), y camiones hasta Kegsugl. Guía para ascender al Mount Wilhelm y noche en cabaña. PMV a Madang, en la costa norte de la isla y avioneta a Wewak. Camión a Angoram, en el río Sepik. Contratar canoa, conductor y gasolina, caro al no poder compartir. Canoa hasta el poblado Tanbanum en el río central. Regreso a Port Moresby. Guesthouses de organizaciones religiosas. PNG es mucho más caro que Filipinas y fuera de las ciudades no hay tiendas.
Vuelo a Honiara, en la isla de Guadalcanal, Solomon Islands. Inmersión a barcos japoneses hundidos y caminatas a memoriales de la Guerra Mundial. Furgoneta y canoa hasta la isla de Savo. Caminata al volcán. Moto hasta Lelei, caminata con guía local por jungla y montaña a Mataniko Falls. Guesthouse.
Vuelo a Brisbane. Bus público a Noosa y visita a Fraser Island. Vuelo a Barcelona.

17 de maig 2020

Balcanes y norte del Mediterráneo. Viajes al sueño y las pesadillas de Europa. 2013 a 2017


Una hermosa región que esconde la mala conciencia de Europa.
"El día que empezó la guerra Amina tenía diez años y jugaba en Mostar, dónde después sería la plaza de España. Los niños corrieron a casa asustados por los tiros. Una niña mayor le advirtió, "si te para un soldado, di que te llamas Ana". Quedó confundida, mamá, ¿yo qué soy? Hija de musulmán y ortodoxa, la religión no estaba en su vida ni en la de casi ninguno de aquellos yugoslavos. Perdió al padre por una ráfaga de ametralladora en el 93 y a ella la hirieron en dos ocasiones. En pocos meses los vecinos se trasladaron según su nueva identidad. Al este los musulmanes, sitiados; al oeste los croatas católicos; en las colinas, los serbios ortodoxos. Su familia no se movió. Dos guerras más tarde, aquellos vecinos tardarían tres años en cruzar el puente. Amina fue de las primeras, alguien organizaba talleres de pintura y partidos de fútbol para los niños de los dos lados. Veinte años después, una parte de la población vive en la guerra y no quiere pasar al otro lado, pero ya son pocos. La mayoría vive sus religiones discretamente y reconstruyen relaciones entre ellos y con los que se dicen laicos. Amina huele a tabaco, cojea un poco por la metralla y habla suavemente de la guerra. Mirna, su hermana pequeña ha votado Barcelona para el viaje de fin de curso. Las otras opciones eran Estambul o Roma. Hay muchas Mirnas en Mostar, porque significa paz." Nos alojábamos en casa de Amina y esto lo resumió Conxita de su respuesta a por qué las mujeres de Mostar no llevan velo si la mitad son musulmanas.

El puente de Mostar. Amina no sabía en qué lado llamarse Ana
Sur de los Balcanes. Invierno de 2013.
El viaje a los Balcanes fueron dos, Sur desde Grecia y Norte desde Italia, pero podía haber empezado en Viena, Beirut, Chipre o Alexandria. 
El primer viaje atravesó Grecia, Bulgaria, Macedonia y Albania. Atenas mostraba las cicatrices de la crisis sin las apocalípticas imágenes de ciudad en llamas. Con invierno y miedo, no hay turismo. Con frío y lluvia los museos son una opción. El de la Acrópolis es excesivo porque espera que algún día vuelvan los frisos del Partenón. Ahora están en el British Museum pero a los poderosos no se les puede pedir que devuelvan lo robado. El Museo Arqueológico recuerda en sus esculturas que los hombres han creado a los dioses a su imagen y semejanza. Sus miserias, debilidades y  belleza son las nuestras.
Mikis ha sido waterpolista en el Aris de Salónica. Habla español con acento cubano porque su pueblo estaba en la frontera con Bulgaria y Macedonia. Fue el centro de la guerra civil después de la guerra mundial. Su familia era comunista y a él y otros 40.000 niños que sobrevivieron, los enviaron a Bielorrusia. En toda guerra hay ideología y redistribución étnica. Aprendió español con cubanos y con el deporte ha viajado por todo el mundo. Sabe más Mikis de España y Catalunya que nosotros de Grecia y Macedonia.
En ruta al Peloponeso. El canal de Corinto lo empezó Nerón con 6.000 esclavos y lo terminó una compañía francesa en el siglo XIX. La autopista del Peloponeso la empezó la Unión Europea pero la crisis la ha dejado con sólo un carril.
Micenas fue el centro de la coalición griega que luchó en Troya. Es un secarral de olivos controlando un valle de naranjos al pie de unas montañas cerca del mar. Todas las familias tienen sus trapos sucios, pero la de su rey, Agamenón, era de tragedia. El padre, Atreo, mató al hijo de un hermano rival y lo cocinó para una comida familiar. La hija, Ifigenia, fue sacrificada para que soplara el viento y pudieran navegar a Troya. La esposa, Clitemnestra, le ponía cuernos y lo mató con ayuda del amante. Los hijos, Electra y Orestes, la mataron como venganza.

El escenario de nuestros dramas y comedias.
El presente también inquieta. Naranjas sin recoger por falta de medios para exportarlas. Con subvenciones europeas se han pagado sueldos mínimos a albaneses indocumentados. Las subvenciones también han llegado al turismo y los hoteles están muy renovados en Nauplios, Tirinto, Epidauro y Delfi. Acantilados entre la nieve y el mar donde los dioses hablaban a los mortales.
Yanis y su hostal son sensacionales. Lo sabe todo de Meteoras y sus montañas. Los monasterios en la cima de las rocas guardan la ortodoxia y allí el tiempo no se mueve.
Filioque, "y del Hijo", fue un término polémico en el Concilio de Nicea, en el año 325, y todavía lo es ahora en los debates de Wikipedia. Va de la Santísima Trinidad. Si el Hijo también creó al Espíritu Santo, es porqué el Padre necesitó ayuda, aunque los tres existan desde siempre.
Theotokos, "la madre de Dios", es más fácil. Una mortal y un Dios tuvieron un hijo que como mínimo era semidiós. Como Hércules, Aquiles o Alejandro.
Las críticas a la infalibilidad tienen base. Los ortodoxos dicen que su obispo, el de Constantinopla, manda tanto como el de Roma. En lo de las indulgencias coinciden con los protestantes. Vender la Gracia sobrante de los Santos para reducir el tiempo sufriendo en el Purgatorio era un timo para pagar las obras del Vaticano. Marketing de hipotecas medievales.
Las Termópilas eran un paso entre acantilados y mar. Era estrecho y las largas lanzas de los persas no pasaban. Ahora el mar ha retrocedido y hay espacio para dos carreteras con financiación europea.
Thessaloniki sorprende. Allí nació Mustafá Kemal, el padre de la Turquía moderna, y allí se conspiraron las Guerras Balcánicas. Los judíos hablaban ladino y se mezclaban eslavos, turcos y griegos. Sigue siendo un lugar culto y de paso pero ahora la mayoría es griega y la minoría china. El tren a Bulgaria dejó de funcionar con la Guerra Fría y la crisis económica y ahora hay que ir en autobús hasta Sofía. Bulgaria tiene la renta per cápita mitad que la griega, carreteras europeas, todoterrenos negros y casinos por todas partes. Una compleja adaptación a la Unión Europea manteniendo fidelidades eslavas.
Bus a Skopje, capital de Macedonia y aspirante al paraíso de la Unión. Macedonia había de ser la siguiente guerra balcánica. Un país sin nombre porque Grecia no se lo reconocía. 75% de la población son eslavos ortodoxos que escriben en cirílico y 25% albaneses musulmanes con un idioma diferente en caracteres latinos. En Skopje nació la Madre Teresa de Calcuta, albanesa y santa católica.
Las dos comunidades viven separadas por el río, se odian y compiten en amabilidad con los pocos visitantes. Gobierna uno de los dos partidos nacionalistas eslavos, aliado con el partido nacionalista albanés de un antiguo líder terrorista. Todos los partidos son nacionalistas de algo y el gobierno gasta lo que no tiene en inmensas estatuas de Alejandro Magno, un macedonio ilustre, y en museos del nacionalismo. Paga la Unión Europea para que el país no caiga por el precipicio al que se asomó.
Compartimos minibús hacia Albania con pasajeros en ruta al paraíso comunitario, donde hay trabajo y pagan. En la ruta de Skopje a Tirana, el vehículo se detiene en la frontera entre Macedonia y Albania, muy cerca de Kosovo. Abdyl es albanés y vive en Suecia. Trabaja en la tienda de comida de su hermano y se ha casado con una danesa. Renovar el visado es más fácil en la embajada sueca de Macedonia que en la de Albania. Ardian también es albanés pero ha conseguido documentos que le acreditan como búlgaro para trabajar en Alemania. Los otros seis pasajeros bajarán en el puerto de Durres y por la noche intentarán llegar a Italia en patera. Como no hablan francés ni inglés, nos entendemos en el poco italiano y alemán que compartimos.
La policía hace su trabajo y se lleva al más sospechoso. Es Conxita y cuando la interrogan sólo entiende las palabras "Interpol" y "Venezuela". Mis amigos del bus me dicen que no me preocupe y que si no nos dejan pasar, en el monte, a quinientos metros, no hay control. Una hora más tarde vuelve interrogada y segura de que querían dinero.
Hace años el tirano Enver Hoxha se peleó con los yugoslavos, después con los rusos y después con los chinos, hasta que se quedó sólo. Por si le atacaban, construyó 700.000 búnkeres de todos los tamaños. Parecen setas, soportan el peso de un tanque y los jóvenes los utilizan para perder la virginidad. Mi compañero de asiento me explica que con destreza y fuerza se pueden destruir y vender su hierro como chatarra. Un búnker pequeño tiene dos toneladas de hierro en diez de hormigón. La chatarra se pagaba a 40 céntimos el kilo y se podía obtener 800€ y eso en el país más pobre de Europa es mucho.

Mercado en una calle de Tirana que podría estar en cualquier ciudad mediterránea
Con el cemento sobrante, construyeron en Tirana un inmenso Palacio de Congresos y una Opera. La representación de La Traviata es la semana próxima y nos la perdemos, pero el Palacio se ha reconvertido en Museo y somos los únicos visitantes. Hace más frío que en la calle y la guardiana nos enciende la luz de cada sala para ahorrar. Apartando el polvo de una estantería se ve una pequeña bandera del país. La llevó a la Luna el astronauta del Apolo 14 Alan Shepard, fue el quinto hombre en alunizar y su familia era de origen albanés. Fue el emigrante albanés que llegó más lejos.
El autobús a Atenas es la ruta que han hecho un millón de emigrantes. Muchos han invertido sus ahorros en bares y albergues de la ruta. Al llegar a la frontera el autobús se adapta a la legislación comunitaria y sube un segundo conductor. Pone papel al registro de horas conducidas, se abrocha el cinturón de seguridad y sigue fumando y hablando por teléfono mientras conduce.

Tito. Fueron los mejores años de una compleja tierra.
Norte de los Balcanes. Invierno de 2016.
El viaje al norte de los Balcanes empezó en Venecia. Una noche fría y lluviosa de febrero permite pasear por una Venecia vacía y alojarse como únicos clientes en un palazzo. Por la mañana temprano, por los puentes de los canales, se llega al Gran Canal y en vaporetto hasta la estación de Santa Lucía. Los mejores consejos para el resto de la ruta los da "The man in the seat61", la mejor web que existe sobre viajes en tren en cualquier lugar del mundo www.seat61.com.
Tres horas de trayecto hasta Trieste, por llanuras entre los Alpes y el Adriático. Trieste es una agradable ciudad que fue la salida al mar del Imperio Austrohúngaro. Después de la primera guerra mundial fue escenario de luchas entre las monarquías autoritarias de Italia y Yugoslavia. Después de la Segunda Guerra, se enfrentaron entre si partisanos comunistas de los dos países y se convirtió en ciudad internacional  para frenar los conflictos entre las zonas de influencia soviética y americana, y las culturas latina y eslava. El transporte todavía recordaba esa época y la conexión entre los trenes italianos y eslovenos había que hacerla con un tranvía que en los tramos más pendientes se transformaba en funicular. De la frontera eslovena salía un pequeño tren que en pocas horas llegaba a Ljubljana. Los viajes con Interrail de los jóvenes europeos son el motor de los trenes de la región y la frecuencia se dobla en verano. Eslovenia es el más europeo de los antiguos territorios yugoslavos, forma parte de la Unión, del Euro y de Schengen. Mantiene las antiguas conexiones por tren y de noche partimos en tren nocturno hacia Belgrado. El único añadido al tren han sido controles aduaneros porque Serbia no forma parte de la Unión Europea. La geopolítica reciente se puede leer en las rutas del antes excelente sistema ferroviario soviético. Excelentes en Siberia, desastrosas en los nuevos países del Cáucaso, menguantes en los Balcanes.
A las seis de la mañana, al salir de la estación de Belgrado, lo primero que se ve son los edificios derruidos por los bombardeos de la OTAN durante la guerra de Kosovo. No está previsto borrar una memoria que los serbios tienen muy presente. Grandes paneles describen la trayectoria de los aviones que tiraron las bombas y con colores se indica los países que autorizaron su paso. Los Balcanes son un territorio pequeño que genera demasiada historia.
Belgrado es una ciudad muy activa, pero al no acceder a los créditos europeos, se ha modernizado poco. Los tranvías y troles son de los años 70, se utilizan indistintamente alfabetos cirílico y latino y está en construcción la iglesia ortodoxa mayor de Europa. La mitología callejera ha sustituido a Tito por Gavrilo Princip, el nacionalista que con su atentado inició la Gran Guerra, a Nicolás II, el último zar, por Stalin y por Putin. Rusia, siempre ha sido el hermano mayor de Serbia.
El héroe indiscutido es Nikola Tesla. Hijo e un monje ortodoxo de un pueblo de la montaña ganó dos batallas. Su visión de la corriente eléctrica alterna se impuso a la corriente continua de Edison. También inventó la transmisión de información con ondas electromagnéticas, la radio, frente al impostor Marconi. Desarrolló sus inventos en Estados Unidos, y después de los generadores, transformadores y motores eléctricos, el mundo ya no fue el mismo.
Tito está enterrado e ignorado con respeto a las afueras de Belgrado. El antiguo guerrillero, formado en la Guerra Civil española, derrotó a los nazis y mantuvo unido al mosaico de pueblos eslavos del sur. A su muerte, la rigidez impidió cualquier reforma en la Federación Yugoslava. Tras el fin de la guerra fría las potencias se movieron para conseguir influencia y en cada república ganó las elecciones un partido nacionalista. Ocho años, cuatro guerras y miles de muertos después, Yugoslavia ya no existía y en su lugar había 7 países, uno de ellos con tres parlamentos diferentes y otro reconocido sólo por la mitad de países de la ONU. El sueño de todos era recuperar un futuro en la Unión Europea, la nueva Federación que sucedía a otomanos, austrohúngaros y yugoslavos.
Mostar, Montenegro, Conxita y el mar de siempre.
El tren a Podgorica, la capital de Montenegro y el único país que se ha independizado sin conflicto, es uno de los más espectaculares de Europa. Hasta el Adriático recorre 450 km en 12 horas, con 254 túneles, 435 puentes y nuevos controles. Nuestros compañeros de vagón nos preguntan por qué queremos ir a Podgorica. Ellos quieren ir a Barcelona.
Conxita lo describió en sus notas: "La chica rubia exprime todo su inglés para que lo entendamos bien. En Podgorica no hay nada. Los vecinos del compartimento asienten en bosnio, serbio y croata, que son lo mismo pero no lo son en una tierra de fronteras nuevas. Sin embargo Podgorica tiene su punto. Las montañas nevadas desde la ventana, el bulevar de la revolución de octubre, pequeños jardines cuidados y un sábado noche con ganas. Las chicas usan melena rubia y tacones. Los chicos cuero negro, barba espesa y rasurada, pelo muy corto o rapado. Buena gente pero una pinta que asusta. Atravesamos Montenegro cruzando lagos, montes nevados, rodeando bahías con mil islas hasta Dubrovnik. Lejos de todo, centrados en el turismo y la belleza del paisaje alquilan la ciudad a juegos de tronos y guerras de las galaxias. Pero no puedo dejar de pensar qué pensaba y dónde estaba, aquel hombre amable durante la guerra"

Dubrovnik. Después de serbios, montenegrinos y croatas, llegaron Star Wars y James Bond.
Dubrovnik es una de las ciudades amuralladas mejor conservadas del mundo. En verano amarran los cruceros y pasear sus 2 kilómetros de murallas es bailar la conga. En febrero y con lluvia estamos solos. La ciudad se alquila como decorado de películas. Esta semana "Juego de tronos", la próxima "James Bond". Con los locales hablamos de temas comunes. Turismo, independencias, cruceros e iglesias. En Dubrovnik todas las órdenes católicas tienen una iglesia y el resto de edificios son apartamentos turísticos. Durante la guerra, Montenegro lo consideraba su territorio, el ejército yugoslavo no aceptaba la ruptura y la población era croata. Los bombardeos y la paz han respetado la belleza de la costa, pero en 100 km hay que pasar cuatro controles fronterizos.
El bus a Mostar, la capital de Herzegovina, pasa cerca de Medjugorje, el santuario católico de moda. Los ustacha, aliados croatas de los nazis, asesinaron y echaron a sus cuevas a monjes ortodoxos y partisanos comunistas. Cuando fueron derrotados, algunos frailes franciscanos colaboradores siguieron el mismo camino. La Yugoslavia de Tito intentó tapar con cemento los malos recuerdos, pero con los nuevos tiempos, se han detectado apariciones de la Virgen. Mientras el Vaticano aplica el rigor científico requerido para validar las apariciones, desde Italia ha crecido el turismo de peregrinaje, pero el Papa Francisco no lo ve claro.
En Mostar hubo dos guerras. En 1991 el ejército yugoslavo se enfrentó a croatas y bosniak (musulmanes) para evitar la independencia de las repúblicas federadas. La guerra se acabó cuando el mundo aceptó la rotura de Yugoslavia. La segunda guerra fue aún peor. En 1993 las nuevas repúblicas de Serbia y Croacia querían repartirse Bosnia, donde la mayoría era musulmana. En Mostar los croatas y los musulmanes eran mitad y mitad. El asedio a los musulmanes de la ciudad vieja recordó los guetos de la Guerra Mundial.
El ejército español tuvo un papel honorable. Un vehículo militar que aprovisionaba a los asediados fue "secuestrado" y los ciudadanos les pedían protección por miedo a ser bombardeados en cuando se fueran. Los soldados españoles organizaron turnos de 24 horas para que siempre hubiera alguien visible dentro del área asediada. Ahora la mayor plaza de Mostar se llama "Plaza España" e incluye el nombre de los 23 soldados españoles que murieron en diferentes incidentes.
El peor momento fue la voladura del Puente Viejo de Mostar por radicales croatas. No fue fácil porque era una obra maestra de la ingeniería turca del siglo XV. Ahora ha sido reconstruido y los jóvenes vuelven a saltar al río desde el puente. Poco a poco, los vecinos de las dos orillas, la croata y la musulmana, se han acostumbrado a volver a atravesarlo.
El mundo que aceptó la división de Yugoslavia, no aceptó la de Bosnia, y ahora es un único país. La Federación de Bosnia y Herzegovina, con 10 cantones. Cinco son bosniak, tres croatas y dos mixtos. Dentro del mismo país, los serbios tienen la República autónoma Srpska y el territorio de Brcko queda al margen. Los partidos dominantes en cada territorio siguen fidelidades religiosas y los nuevos líderes son familiares de los antiguos.

El túnel que unía Sarajevo a la vida.
En el Túnel de la Esperanza del aeropuerto de Sarajevo, Envar nos decía que Yugoslavia era el país más poderoso del mundo: "Éramos amigos de todos, nadie nos podía atacar y sólo nosotros podíamos destruirnos". Éramos los únicos que no necesitaban visado para ir otros países, sólo a Grecia por el tema del nombre de Macedonia. 
Envar tenía 3 años durante la guerra. Ha estado en el ejército de Bosnia durante 3 años y su padre ya era militar en el de Yugoslavia. Nos lo cuenta recordando momentos del largo asedio. La ciudad estaba rodeada y el aeropuerto la separaba del territorio no ocupado. Las Naciones Unidas controlaban la pista y cada bando la podía utilizar dos horas para sus vuelos. Era lo pactado. El Túnel era la única vía para suministros y personas. Recorría 800 metros debajo de la pista y lo atravesaban agachadas 4.000 personas cada día.
Aumenta la influencia saudí y Conxita también lo explicó: "El primo de Envar tenía una granja cerca de Sarajevo, un par de cabras, alguna gallina y una vaca. El primo de Envar también es musulmán pero le gusta la cerveza y la música como a todo el mundo. No hace mucho llegó un nuevo vecino de Arabia Saudí que no soportaba su música y le hacía la vida imposible con denuncias. Los saudíes compran terrenos en Bosnia porque hay prados verdes, a veces nieva y la tierra es muy barata. Harto, dispuesto a hartar al vecino y con la esperanza de echarlo, el primo de Envar compró dos cerdos. El vecino saudí, no se fue. Le compró la granja por ocho veces su precio".
Sarajevo era una gran ciudad que había organizado los Juegos Olímpicos del 1984. Cosmopolita, nadie se definía por la religión de su familia. Fue capital de la administración turca y los eslavos que se hicieron musulmanes no pagaban impuestos y trabajaban en la administración. Después fue capital de la administración austríaca, los eslavos católicos tuvieron los mismos privilegios y los musulmanes los perdieron. Los que se mantuvieron en la ortodoxia veían en Serbia a su protector y esperaban su turno. Los judíos sefarditas expulsados de España negociaban con todos y eran protegidos de todas las administraciones hasta que llegaron los nazis.
Un día de 1914 en Sarajevo, un nacionalista serbio bosnio de 19 años asesinó al príncipe heredero austríaco y a su esposa y desencadenó la Primera Guerra Mundial. El príncipe había sobrevivido a diez atentados. Como su esposa no era bastante noble, no lo podía acompañar a actos oficiales y ese día fue el primero y el último. Tuvo muy mala suerte.
Años más tarde, en 1992 cuando Yugoslavia se había despedazado, Sarajevo fue rodeada por el ejército serbio. Los viejos decían que lo que había pasado en el resto del país no podía pasar en Sarajevo, pero empezó el asedio más largo del siglo XX. 1.425 días en que murieron 13.952 personas.
Sarajevo se ha recuperado otra vez. Las iglesias se han reconstruido y están vacías, hay efervescencia inmobiliaria y el capital extranjero compra pisos y tierras de los que emigran. La nueva administración son las Naciones Unidas que intentan superar las viejas divisiones. El tiempo se mide en generaciones.
No hay transporte público para ir a Belgrado, sólo furgonetas privadas. A Zagreb hay un tren diario. Nueve horas a través de tierras verdes y húmedas, llenas de heridas de la guerra. La parte serbia de Bosnia, la república Srpska, usa el alfabeto cirílico y se sienten más serbios que en Serbia.
Zagreb es una ciudad moderna y vital. Está más cerca de los temas europeos que de las inquietudes balcánicas. Ha vivido el conflicto entre cultura eslava y poder austríaco sin estar en el mundo turco. Su lucha es entre poder civil e iglesia católica. La iglesia no fue ajena al poder fascista ustacha y por acción u omisión, a las matanzas de judíos, serbios y gitanos.
Diez días de viaje en que nos han pedido el pasaporte catorce veces dentro de lo que fue un único país. Fronteras nuevas sobre historias antiguas.

El mar al que Roma llamaba Mare Nostrum.
Sur de Italia. Otoño 2017.
El sur de Italia es también historia de los Balcanes. Roma y la Magna Grecia como herederas de la Grecia clásica. Venecia fue la potencia del Adriático y ahora el Sur es la ruta de acceso al sueño europeo. Una semana conduciendo por Calabria, Puglia, Basilicata y Campania, de Brindisi a Nápoles. El talón, la suela y la punta de la bota. Una semana navegando las costas de Amalfi y Cilento y otra las islas croatas del Adriático. Tierra de volcanes, montañas, mar, limoneros, sabiduría y violencias antiguas.
El castillo aragonés de Otranto mira a la vecina Albania. En la iglesia se exhiben huesos y calaveras de un antiguo asalto turco y en la plaza toca la orquesta con una directora eslava.
En la iglesia de Locorotondo entierran a Don Giovanni. No tenía familia porque no aparecen sus nombres en los carteles colgados en el pueblo ni están en la iglesia, pero merece respeto. La orquesta toca en la plaza mientras unos forzudos transportan su ataúd. Cuando traspasan la puerta, se detienen a medio compás y se largan.

Matera. La joya que era tan pobre que Pasolini hizo hablar allí a Jesús.
Matera es antigua y hermosa. En los años 30 la mortalidad infantil era el 50%. Las familias vivían en cuevas en los Sassi, los acantilados. El patrimonio de una familia era diez hijos y un burro. Era la vergüenza y el lugar más miserable de Italia. Un médico antifascista fue desterrado a Matera por Mussolini y lo contó en un libro "Cristo si e fermato a Eboli" que reveló un mundo desconocido. Pasolini filmó allí "El Evangelio según Mateo", también se filmaron "La Pasión" de Mel Gibson y Ben Hur. Ahora las cuevas se alquilan en AirBnb y Matera será la capital europea de la cultura.
Más lejos, en la punta de la bota, el B&B de Reggio Calabria es una reconstrucción de un edificio posterior al terremoto y al tsunami. En 1905, Reggio y Messina fueron destruidas en el mayor desastre civil de la historia. La reconstrucción coincidió con el auge colonial y se hicieron grandes edificios. El sur de Italia ha tenido años malos y ahora los supera con fondos europeos. Mucho dinero ha ido a mejorar la oferta turística pero los turistas no vienen si tienen miedo aunque no haya motivo. La montaña calabresa, el Aspromonte, era tierra de secuestros y ahora hay un GR para excursionistas que es el "Sentiero del brigante".
Los retos actuales son otros. Un ferry llega a Messina, ya en Sicilia y al pie del Etna, en una hora. En el puerto discretamente se mueven grupos de emigrantes africanos que esperan su ocasión para pasar al otro lado y seguir su ruta a las ciudades ricas del norte. En Riace el alcalde que ha abierto las puertas a los emigrantes para compensar la caída de población, ha sido condenado por el gobierno. En la isla de Ventotene hace dos años no quisieron la cuota de familias emigrantes que les correspondía y este año se ha cerrado la escuela por falta de niños.
En Nápoles hemos alquilado un velero para navegar una semana. No es caro para un grupo de ocho si sabes manejarlo, porque duermes, cocinas y viajas en el mar. La bahía de Nápoles, las islas de Capri o Ischia, el Vesubio, Amalfi, Positano, Paestum, los montes del Cilento. El Mediterráneo y sus costas fueron durante siglos un centro del mundo.

Madonna de la pistola. Un Banksi en Nápoles protegido por la pizzeria vecina.

Cristo Velato, otra obra maestra de la ambigüedad napolitana.
Nápoles es la última etapa. Una ciudad que integra todas las culturas. Sus reyes siempre han estado de paso. Normandos, árabes, aragoneses, francos, habsburgos, napoleónicos y piamonteses. Está de moda entre el turismo joven y de nuevo en sus calles se hablan todos los idiomas y se oyen todas las historias. La estatua del "Cristo velato", en el templo masónico del Príncipe de SanSevero, alquimista y masón, es una de las esculturas más bellas e inquietantes del mundo. Su enigma rivaliza con la "Madonna de la pistola" pintada por Banksi en la calle y protegida por la pizzería vecina porque atrae clientes.
El norte del Mediterráneo, el sur de Europa es la casa de todos.

Viajes demasiado cercanos. Pasiones y terrores compartidos.

Detalles del viaje
Este capítulo incluye referencias a tres viajes por tierra y tres rutas en velero.
El primer viaje por tierra empezó en Atenas alquilando un coche con Conxita. Después de conducir por el Peloponeso, zonas de montaña del sur de Grecia y Meteoras, devolvimos el coche en Tesaloniki. Buses de pasajeros y microbuses informales a Sofía, en Bulgaria, Skopje en Macedonia del Norte, Tirana en Albania y regreso a Atenas.16 febrero a 3 marzo de 2013.
El segundo empezó con Conxita en Venecia. Sucesión de trenes, funiculares y nocturnos, por Trieste y Ljubljana hasta Belgrado. Imprescindibles los consejos de www.seat61.com  Tren a Podgorica. Bus a Kotor y microbuses a Dubrovnik, Mostar y Sarajevo. Tren a Zagreb. 2 a 13 marzo de 2016.
El tercero fue la  primera semana de septiembre de 2017. Alquilamos un coche en Brindisi. Lo devolvimos en Nápoles después de viajar el sur de Italia por, Bari, Otranto, Locorrotondo, Altolobello, Matera, Sibari, Reggio Calabria, Aspromonte, un salto en ferry a Messina en Sicilia, Maratea, Paestum, Vesubio, Herculano y Nápoles.

Con un grupo de amigos hicimos tres viajes de una semana en velero. Junio de 2017 en las islas del Adriático norte, saliendo de Zadar. Septiembre de 2018 en las costas de Amalfi y Cilento, saliendo de Castellammare di Stabia, en la bahía de Nápoles. Junio de 2019 en la costa central del Adriático, saliendo de Dubrovnik. Alquilar un velero requiere conocimientos de navegación y trabajo en grupo. Según velero y número de personas, el coste oscila entre 60 y 100€ por persona y día. Al no necesitar transporte adicional ni acomodación durante los días de viaje, el coste es similar a la mayoría de alternativas de viaje en la misma zona y época.

14 de maig 2020

India del Himalaya, Myanmar, Tailandia y Laos. Otoño de 2015


Sordos de Indore, muertos de Calcuta, vía socialista al Nirvana y Mekong de opio y croissants.

De como una historia digna de Bollywood en una escuela de sordos de la India, tuvo a Alicia como protagonista.Indore es una ciudad india en el estado de Madya Pradesh, uno de los más pobres. Tiene una escuela con 500 niños sordos que empezó una familia sorda hace 40 años con cinco alumnos. A la Indore Deaf Bilingual Academy envió el gobierno indio a Geeta después de que la televisión la convirtiera en estrella y la visitara el Primer Ministro Modi.
Geeta era una niña sorda que un día apareció sola en Pakistán en un tren que venía de la Índia. Se sospechó que su familia la había rechazado y la abandonó en el tren para que alguien se hiciera cargo. El gobierno paquistaní, el eterno enemigo, la llevó a una escuela de sordos. Años más tarde una historia Bollywood narraba lo contrario, un niño paquistaní abandonado en Índia volvía a su casa. Alguien recuperó la historia de Geeta y el gobierno indio la reclamó. Su caso salió en televisión y varias familias la reclamaron como hija. Ninguna superó las pruebas y como Geeta señalaba en un mapa el centro de la India, la enviaron a Indore con las televisiones siguiéndola.
En la escuela no sabían que hacer con ella y la pasaron a una psicóloga sorda que colaboraba en la escuela. La psicóloga era Alicia, nuestra hija que aprovechando su facilidad para aprender la lengua de signos india se había mimetizado con el país. Se encargó de integrar a una desvalida "celebrity" en el mundo de la escuela, el único en que conviven musulmanes e hindúes, intocables y castas altas, porque ser sordos y compartir lengua une mucho.
El corresponsal de La Vanguardia en Delhi se interesó por la noticia por su impacto y al descubrir la relación con Barcelona le dio cobertura y semáforo verde en el periódico.

Profesora, alumnos y un mundo compartido en lengua de signos
Dubai, Mumbai y la escuela de sordos de Indore.
Unos días antes, Conxita y yo habíamos volado a Indore para ver a Alicia, conocer la escuela y viajar juntos al Himalaya hindú. El vuelo empezó por Dubai, la madre de todas las burbujas inmobiliarias con el edificio Burj Khalifa, el más alto del mundo. Su construcción suspendió pagos y el emir de Dubai tuvo que pedir dinero a Khalifa, el emir vecino de Abu Dhabi que tenía petróleo y liquidez. El emir rico aceptó a cambio de que pusieran su nombre al edificio. Así cobraron los trabajadores que lo construían y la mitad eran hindúes que llenaban nuestro vuelo a Mumbai. Después seguimos viaje a Indore al reencuentro con la hija viajera.
La escuela era la más prestigiosa para sordos del inmenso país. Índia tiene 1.000 millones de habitantes y un millón de sordos de los que 250.000 están en edad escolar. 50 escuelas similares a ésta sólo cubrirían el 10% de las necesidades. La educación es bilingüe, utilizando la lengua de signos como primera lengua para introducir inglés y hindi leídos, escritos y cuando es posible, hablados. Es el tipo de educación de niños sordos que da mejores resultados en los países con recursos, en la escuela lo saben y lo aplican con buen criterio.
Es un privilegio compartir el ritmo de la escuela, sus profesores, y también la precariedad de los servicios de la ciudad, con pocas horas de luz, agua o internet, pero ayudar a ampliar la biblioteca escolar con encargos de amigos sordos de Barcelona.

Alumnos, profesores y padres orgullosos en la escuela de sordos de Indore

Sikkim y Darjeeling. Vacaciones familiares en el Himalaya indio.
El Himalaya indio son dos regiones, Sikkim y Darjeeling, fronterizas con Tibet y encajonadas entre montañas de Nepal y Bhutan. Para llegar hay que volar a Bagdogra, al norte de Bengala occidental y Surendra nos espera en el aeropuerto. Vive en Gangtok, la capital de Sikkim pero nació en Nepal. Su hija está en Nueva York, su hermana en Amsterdam y el resto de la familia repartidos por los valles del Himalaya. Sus herramientas de trabajo son el teléfono, la conexión a internet con los que capta clientes y el coche con que los pasea por estas montañas.
Sikkim es el estado más pequeño de la Índia y la carretera a su capital es imposible. Hace falta otro visado porque no es un estado cualquiera. La India reconoce a medias que el Tíbet forma parte de China porque da refugio al Dalai Lama. Como reacción la China reconoce a medias que Sikkim forma parte de la Índia. El permiso lo dan por duplicado el ejército indio y el gobierno de Sikkim porque no se fían entre ellos.
En 1975 Sikkim era una monarquía y el rey estaba casado con una americana. El jefe de la oposición estaba casado con una escocesa y la mayoría eran emigrantes nepalíes sin derechos que tenían que dedicar un miembro de la familia a trabajar gratis para el rey. En una breve guerra, China se anexionó algunos glaciares y por si acaso, Índia aceleró absorbiendo Sikkim. Como no formaba parte de la ONU, nadie protestó. Los nepalíes mejoraron su situación, el jefe de la oposición fue el nuevo primer ministro y la escocesa primera dama. Una historia de intrigas, espías y guerra fría para una película. Alta política entre montañas a 4.000 metros.
Más permisos militares para llegar al Tsongo Lake, en la frontera con Tibet. Los locales son los únicos que tienen permiso para comerciar en yak o en 4x4 con el otro lado. También viven del casino, que es el único de la India junto con otro en Goa, porque ya estaban antes que India anexara estos penúltimos enclaves coloniales.

Un continente y tres visados para reunirse madre e hija en el Himalaya
El monasterio de Rumtek es de la secta budista de los gorros negros. El karnatapa, su líder espiritual, murió hace 40 años y aún no se ha escogido sucesor. Lo ha de aprobar el Dalai Lama, que es el jefe supremo pero es de la secta de los gorros amarillos y no hay acuerdo. El elegido viene de Tíbet, el gobierno indio sospecha que es un espía chino y no le deja entrar en el monasterio. El mayor tesoro en Rumtek es un gorro negro que permite volar porque está hecho con pelos de los ángeles, pero los monjes lo tienen escondido porque no se fían del gobierno. Teología y política entre montañas altas.
Seguimos a Darjeeling. Formaba parte de Sikkim pero el rey pidió ayuda a Inglaterra en una guerra con Nepal y los ingleses nunca se lo devolvieron. De aquí son los Gurkas, los fieros mercenarios enrolados en el ejército inglés. Son una élite en sus pueblos gracias a los sueldos y beneficios sociales británicos. El te de Darjeeling tiene máximo prestigio y en sus precios se reflejan calidades, maduración y épocas de cosecha.

Una imagen a recordar con cada taza de Darjeeling Tea
En Tiger Hill, a 2.500 metros de altitud y al salir el sol, las primeras cimas que se iluminan son Chomolungma, Lhotse, Makalu y el cercano Kangchenjunga. Cuatro ochomiles y hasta 1850 se creyó que el cercano y sagrado Kangchenjunga era la montaña más alta del mundo. Hasta que el funcionario Mr. Everest y su equipo triangularon toda la Índia para trazar mapas. A Nepal y Tibet no les dejaron entrar porque temían, con razón, que si Inglaterra entraba ya no saldría. Tiger Hill está a 250 km del Chomolungma pero los cálculos indicaron que por 200 metros era el más alto del mundo y así nació la leyenda. Camino del Himalayan Mountaineering Institute encontramos al hijo del sherpa Tensing, una institución local que también ha subido al Everest como su padre, que fue el primero que lo consiguió. Lo saludamos y seguimos al museo de las reliquias y los sueños de los conquistadores de lo inútil.
Alicia ha de volver a Indore porque está organizando el día del sordo y nos jugamos la vida por una ruta vertiginosa que desciende de la montaña al llano bengalí donde nos despedimos emocionados.

Los pocos rickshaw de Calcuta están en el mercado de Chowringee

Calcuta. Optimismo donde hubo tristeza.
Nuestro avión nos lleva a Calcuta. Hasta el 1911 era la capital de la India británica y en 1940 la segunda ciudad del mundo. Después todo se torció. El hambre mató 4 millones de personas en Bengala. Aún se discuten las causas. Los japoneses habían ocupado Birmania, Inglaterra priorizó los cultivos para la guerra, mala gestión. Después llegó la independencia y la partición con un nuevo Pakistán musulmán. En el Punjab, al oeste, un millón de musulmanes hindúes fueron a Pakistán y un millón de sikhs e hindúes a la India. En Bengala, al este, cuatro millones fueron de Pakistán oriental a la India y casi nadie en sentido contrario. Las calles de Calcuta tenían innumerables pobres a los que no se podía atender. Después Pakistán se rompió y la guerra que dio origen a Bangla Desh causó otra ola de refugiados. Una larga y honesta administración comunista en Bengala ha ayudado a contener las explosiones sociales y a diferencia de nuestro primer viaje a la India hace 30 años, ahora casi no hay niños por la calle en horario escolar.
Calcuta tiene uno de los monumentos más absurdos del mundo. El Victoria Memorial se parece al Congreso norteamericano pero nunca ha servido para nada. Se hizo en homenaje a una reina que nunca estuvo allí y se inauguró seis años antes que la capital se trasladara a Delhi. Ahora la ciudad está bonita con sus calles llenas de estructuras efímeras de bambú para la próxima Puja Durga, la fiesta dedicada a la diosa. Entre los millones de habitantes, 230.000 se presentarán a los inminentes exámenes para contratar 30.000 profesores que ganarán 200 € al mes. En su inmenso mercado en el barrio antiguo de Chowringee, se come bien sentado en la calle por 40 céntimos, y todavía quedan rickshaws que transportan pasajeros corriendo.

Segunda ciudad del mundo, símbolo de todas las desgracias y ciudad que renace.
De Calcuta hay varios premios Nobel. Rabindranath Tagore en literatura y Amartya Sen en economía. También la Madre Teresa, que era albanesa, estaba en Calcuta cuando la gran hambruna y creó refugios para dignificar la muerte. Una opción realista y resignada en aquella época pero incierta ahora. Muy cerca está Kalighat, el templo dedicado a Kali, la diosa de la muerte. De allí viene el nombre de la ciudad y es un lugar inquietante. En un país vegetariano y pacifista, con respeto a las vacas, multitudes de fieles traen animales para que los sacerdotes los degüellen y salpicarse con su sangre entre rezos y cánticos.
Un viaje son muchas lecturas y estos son los escenarios de "Un crimen en Calcuta", de Paul Theroux, un conocido escritor y viajero. Próximo destino Bangkok u Tailandia que tiene una renta per cápita tres veces la índia. Después Myanmar y Laos que son más pobres. El vecino Bhután es pobre pero tiene el índice de felicidad mayor del mundo aunque no se sepa qué indica.

Ayutthaya. En Tailandia no se admiten bromas sobre reyes y dioses

Bangkok.
En Tailandia funcionan mejor las cosas materiales que las espirituales. Es una potencia en turismo e industria alimentaria, pero en temas de dioses y reyes es complicada.
La ley prohíben tatuarse a Buda o enseñar un pie a su imagen. Esto es un problema porque en los templos hay que descalzarse y sentarse sin ofender. El rey es muy viejo, hay quien cree que ya se ha muerto, y el heredero es un pendón. Las elecciones las ganó un empresario joven que no gustó a los militares y lo echaron. Las siguientes elecciones las ganó la hermana del empresario y entonces los militares decidieron tomar el poder y reescribir la Constitución. Parece que esta es la única forma de reformar constituciones. El pasado está presente y cuando se construye un nuevo edificio, hay que construir una casita de juguete anexa a la que nunca puede cubrir la sombra del edificio, para que vivan allí los ancestros.
En toda gran ciudad con turismo hay robos y un motorista roba el bolso a Conxita. Un par de policías nos pasean en moto buscando pistas y acabamos con ellos mirando grabaciones del lugar. No sirve de nada y después de firmar algo nos vamos. En un callejón oscuro nos grita un motorista y antes de poder huir nos alcanza. Era uno de los polis que nos devolvía la bolsa con documentos y sin dinero.

Nuestra cultura no se puede oponer a la naturaleza.
Bangkok es apasionante y caótica, con mareas humanas que se mueven en trenes elevados o subterráneos y con autobuses flotantes por el río. Fue capital del turismo sexual de los soldados americanos en sus guerras en los países vecinos, destino de viajeros jóvenes en el sudeste asiático y ahora mercado en ruta a las playas. Los mercados tradicionales compiten con los centros comerciales y los puestos callejeros de comida y masajes con lujosos restaurantes y ambiguos locales.
Su pasado fue la antigua capital de Ayutthaya a pocos kilómetros en tren y horas de colapso circulatorio desde Bangkok. Hay más de 200 templos antiguos ideales para recorrer en bici.
Conxita termina su viaje volviendo a Barcelona y yo continúo a Mandalay, la segunda ciudad del vecino Myanmar.

Hay un único camino al nirvana, el resto no es principal.

Myanmar en tiempos de cambio.
La antigua Birmania es una dictadura militar muy budista que vive el fin de su vía socialista al Nirvana. Dentro de pocos días hay las primeras elecciones y las calles están llenas de mítines y propaganda. Todo lo que no sea una victoria del partido de Aung San Su Kyi sería un fraude pero los militares se han ocupado de dejarlo todo bien atado, por la fragilidad del país, con quince guerrillas registradas y por suculentos negocios que mantener.
Antes de la Guerra Mundial el país estaba ocupado por los ingleses. Aung San, el padre, era un joven estudiante que recibió formación militar y apoyo en Japón que era un país asiático que se había modernizado y decía que Asia no era lugar para los occidentales. Aung San ayudó a Japón cuando echaron a los ingleses de Birmania y cambió de bando cuando volvieron y la ocupación japonesa ya había perdido su encanto.
Myanmar es la fértil llanura de dos grandes ríos, el Salween y el Irawati, que bajan del Himalaya. Las tribus de la montaña siempre habían guerreado y mandaba la que dominaba en la llanura. Cuando llegaron los ingleses eran los Burma y, como siempre, el dominio colonial inglés se basó en enfrentar a minoritarios con mayoritarios. La guerra fría complicó las cosas y aunque ocho de las quince guerrillas han firmado la paz, la mitad del país sigue cerrada a los viajeros. Pobres entre los pobres, los rohingya, musulmanes en las zonas fronterizas a Bangla Desh, son perseguidos por la mayoría budista.
Mim Mim habla el inglés un poco mejor que yo el birmano y me lleva en su moto a visitar los alrededores y monumentos de Mandalay. Su poco inglés lo aprendió durante siete años de educación en un noviciado budista. Es lo que hacen casi todos los jóvenes mientras empiezan el día pidiendo monedas por la calle. Les permite pagar el arroz del día porque la generosidad ayuda al que da a tener una reencarnación favorable. Parece una educación insuficiente pero ellos creen que los humanos incompletos somos los occidentales que no hemos accedido a las certezas y rigores de esta formación religiosa.
Construir templos y pagodas era otro mérito para la reencarnación y en Mandalay se construían más deprisa que las destruían los terremotos. Un hermoso paisaje de chicas con la cara pintada con pasta de árboles sagrados y jóvenes con túnica a modo de falda entre ríos y templos.
Bagan está río abajo y en el siglo XIII, cuando era la capital, el relato de Marco Polo la describió como uno de los mayores espectáculos del mundo. Se llegaron a construir 4.000 templos, uno cada tres semanas. Tanta religión dejó al reino exhausto y el resto lo destruyeron mongoles y terremotos. Ahora sólo quedan 2.000 templos y en los espacios vaciados se cultiva arroz. Kilómetros de llanura en moto para encontrar un desnivel con paisaje, perderse entre ruinas y buscar el camino de regreso.

Ruedas sobre raíles en la campiña birmana.
La velocidad del tren en los 400 km hasta Yangon es mucho menor que la moto y los vagones son coloniales. Un gran viaje para dos buenos libros sobre el país.
"El expreso de Rangún", de Norman Lewis, un gran viajero que para hacer mi trayecto de 17 horas necesitó una semana a través de sucesivos frentes de guerra de los años 50.
"Burmese days", la visión de la vida colonial en Mandalay en los años 20, del policía británico Eric Blair, que firmaba como George Orwell. Su siguiente libro fue "Hommage to Catalonia" y su participación como voluntario en la defensa de la República española y los conflictos de la retaguardia. Orwell hablaba hindi y birmano y quizá también aprendió castellano y catalán.
Yangon es el nombre actual de Rangún, que era la capital colonial. Los militares han creado una nueva capital, Nay Pyi Taw, y eso no es nuevo porque era costumbre que cada dos o tres dinastías se construyera una nueva ciudad con sus templos y pagodas.
En Yangon las nuevas construcciones las promueve la China, con un proyecto de tren rápido a Yunnan que continúe hasta Singapur y un gran puerto para el comercio en el Índico. De momento la joya de la ciudad es la pagoda de Shwedagon.
El budismo es una guía de vida que no se fundamenta en verdades reveladas ni un clero que las administra. Afirma que en la vida hay más sufrimiento que alegría y que sólo el conocimiento y control de los deseos permite ir tirando. Una serie de ejercicios ayudan y saber vivir la vida según tus obligaciones morales permite progresar en sucesivas reencarnaciones. El budismo no se considera una religión y es lo que menos interfiere con la ciencia, pero en su historia ha convivido con prácticas animistas del chamanismo de Asia Central, y con la inquietud humana ante lo incierto.
En Shwedagon hay imágenes de los nat, espíritus maléficos y benéficos que influyen en la vida. Un astrólogo escucha tu problema y según el día del nacimiento te aconseja una imagen y un ritual, como soltar un pájaro o tirar agua veinte veces a la cabeza de una imagen. Una lámina de oro cuesta 20 céntimos y la coloco en la nariz a Buda para curar mi resfriado. Las actrices se cuidan la piel poniendo oro en los pómulos de la imágen. Zaw me cuenta que nació un martes y su novia un jueves, son días favorables y les irá bien. El primer dictador militar emitió billetes de 9 y 45 kayats, la moneda local, porque son números con buenos auspicios. Ya dijo un gran economista que las previsiones económicas dignifican a la astrología.
En el mercado de joyas y ropa se vende jade de las montañas y vestidos que se hacen al momento. Sentado en el suelo se puede comer exquisitas sopas, arroces o currys con teteras compartidas mientras se siguen negociaciones y regateos.
En la calle conviven triciclos, coches de tercera mano con el volante en el lugar equivocado y algún Rolls Royce. El jade, el gas natural y las maderas protegidas son buenos negocios para un gobierno militar.
Los elefantes blancos son el orgullo de Myanmar. Los elefantes albinos eran una rareza y reforzaban el prestigio de los reyes. Ahora Myanmar tiene ocho y Tailandia sólo uno. En todo lo demás gana Tailandia.

El que todo lo ve tiene muchas caras en el Sudeste de Asia

Chiang Mai y la ruta del Mekong.
De Yangon a Chiang Mai, en el norte de Tailandia, sigo la ruta de 150.000 refugiados políticos y tres millones de emigrantes económicos, aunque las dos categorías se confunden. Hay margen porque el sueldo base en Myanmar son 3€ al día y en Tailandia 9€. En uno de los muchos templos budistas Pre Garang, un monje con ganas de practicar inglés, me cuenta su vida. Entró con 12 años como novicio y tenía que cumplir 10 reglas. Ahora es monje "junior" y ha de cumplir 220, cuando sea "senior" serán 340. Una australiana se ha añadido a la conversación y una de las reglas le impide darle la mano al despedirse.
Al templo se va a acumular méritos o a pedir favores. Los humanos confundimos causa y coincidencia. Un astrólogo se da cuenta que dos cosas buenas pasaron en una época en que las estrellas tenían una posición y proclama que cada vez que vuelva a ocurrir, pasará la cosa buena. En el templo venden láminas de pan de oro con la imagen de las constelaciones. Es tan sencillo como escribir tu fecha de nacimiento, colgarlo junto a una imagen venerable y esperar que se cumpla el deseo. Como en la Lotería de Navidad.
Un vendedor callejero de té habla buen inglés y me explica que entró clandestino en USA y trabajó cuatro años con seguridad social. Con diez años más de cotización tendría derecho a pensión y cada contrato de pocos días le cuenta como tres meses. Cuarenta contratos, se jubilaría con 1.000$ al mes y viviría como un rey, igual que los americanos pobres que viven en Tailandia. De momento vende té en la calle y sueña.
El té es un componente de la excelente cocina thai y un buen curso enseña que el curry tailandés se prepara con chile que viene de Sudamérica mientras que el curry indio utiliza especias locales.
En Chiang Mai se puede alquilar una moto y recorrer 500 km por las montañas del Triángulo del Opio. Khun Sa mantenía un ejército que mezclaba la insurgencia de los Shan y el comercio de la droga. Al verse derrotado negoció una retirada y murió tranquilamente en Yangon, fue más inteligente que Pablo Escobar y ahora su territorio es una atracción turística con algunos hostales que tienen fumaderos de opio.

Mekong. Un río, una cultura y muchas vidas.

Laos. Mekong, Luang Prabang, Vang Vieng y Vientiane.
En el "Triángulo" está Huay Xai, un pueblo fronterizo con Laos y China por el que pasa el Mekong, el gran río que del Himalaya de la provincia china de Yunnan hasta su delta en el sur de Vietnam, atraviesa antiguas civilizaciones del Sudeste. La vida fue muy dura en los años 60 y 70 cuando Francia y después Estados Unidos no aceptaban que su tiempo como colonizadores había pasado aunque hubieran derrotado a Japón, que les quería sustituir. Murieron millones de personas pero ahora ésta es una tierra optimista y bellísima.
Al principio de la época seca, cuando hay agua y las lluvias se acaban, se puede navegar en dos días hasta Luang Prabang, la antigua capital imperial de Laos. La ruta es tan popular entre los jóvenes mochileros que a veces el ambiente se confunde con el de Ibiza. Paro a pasar la noche en Pak Beng, un rincón del río con edificios de madera que se ofrecen como fonda. No es extraño que ofrezcan opio a 10 € la dosis, pero sorprende la oferta de excelentes croissants, herencia francesa en Indochina. Comparto cena con Dolores, de Granada y Pierre, de Perpignan. Dolores busca respuestas a las preguntas que se formula en el viaje y Pierre espera que suba el precio del petróleo para que le renueven el contrato en una plataforma de Gabón. Yo explico la historia de Siddhartha que salió de su palacio a ver mundo y con lo que explicó, sin blog para escribirlo, inspiró el budismo. Conversamos en castellano pero en este remoto lugar de un mundo pequeño, podríamos hacerlo en catalán, que por familia hablamos los tres.
Llegamos a Luang Prabang el día de la primera luna llena después del final del monzón. Bun Awk Phansa es una gran fiesta y por la noche aparecen multitud de barcos construidos con papel y hoja de palma. Las calles se llenan de procesiones que entre cánticos y música llevan los grandes barcos al río como si fueran pasos de Semana Santa. Los márgenes embarrados del Mekong están llenos de gente que entra y sale del agua mientras los barcos empiezan su viaje. Ritualmente compramos un pequeño barco y hacemos la ofrenda al gran río mientras los barcos empiezan a quemarse y desaparecer con la corriente. Cuando el viaje sigue, nos despedimos. Dolores me enseñó el significado de los tatuajes y creía que yo era el señor Wikipedia, Pierre se queda en Luang Prabang por su pasado colonial francés y su parsimonia laosiana, yo que supero la edad de los dos juntos, sigo.
En mi ruta a Vientiane, la capital moderna, me detengo en Vang Vieng. El río ha esculpido pináculos kársticos, grutas y alimenta una tierra fértil en arroz. En neumático o en kayak se pueden bajar los rápidos y nadar los ríos subterráneos con cuerdas para asegurar el regreso. Es un destino popular entre jóvenes y los accidentes por el exceso de estimulantes en lugares de riesgo lo ha restringido.
Estos pueblos son descendientes de los que migraron del sur de China en el siglo XII empujados por los mongoles de Genghis Khan. La misma época en que catalanes y aragoneses llegaban a Mallorca y Valencia. Es una historia lejana pero tan desconocida para los jóvenes mochileros de la ruta como "Apocalypse Now". Coppola situó los hechos en el este de Laos pero el país merece más.
Al este de Laos, la cordillera Annamita separa de Vietnam. Por allí pasaba la Ruta Ho Chi Minh. Una ruta invisible por la que el Vietnam del Norte enviaba recursos al Vietminh, la guerrilla que ganó la guerra en el sur. Era una obra de ingeniería, pistas construidas un palmo bajo el agua y caminos con las ramas de los árboles atadas para disimular. Se transportaron 1.000 millones de toneladas de material y armas, Estados Unidos lanzó para destruirlo 4.000 millones de toneladas de explosivos y por cada vietnamita muerto en la ruta se lanzaron 300 bombas.

El crimen USA en Laos fue a cámara lenta y aún se necesitan muchas prótesis
La guerra era en Vietnam, no en Laos, pero sobre este pequeño país de 7 millones de habitantes, Estados Unidos lanzó más bombas que todos los ejércitos de la Segunda Guerra Mundial juntos. 580000 misiones de bombardeo durante nueve años. Una cada 8 minutos, día y noche. Tanta crueldad ha dejado bombas sin explotar en un tercio del país y un número enorme de tullidos. El centro COPE en Vientiane lo explica y tiene una red de centros de fabricación y mantenimiento de prótesis por todo el país. Obama tuvo la decencia de visitarlo. Noruega encabezó los tratados para prohibir las bombas de racimo y quiso que Laos fuera el segundo firmante. Cuba fue el único país que siguió desminando entre la caída de la Unión Soviética y el relevo actual por Naciones Unidas.
COPE está en el recinto del principal hospital de la capital y al lado tiene la escuela de sordos de Vientiane que me permite convertir la indignación en sonrisas.
Hay ambiente de fútbol y voy al Estadio Nacional al campeonato Toyota, la Champions local. Los mejores equipos de la región. Acabo comiendo pescado junto al Mekong con Fernando, jugador del Chiang Mai F.C. Es brasileño, le pagan 4.000 $ al mes y le ha fichado un agente en Bangkok. En su equipo hay marroquíes, españoles, coreanos, africanos y un entrenador japonés. Los traductores corren por el campo en los entrenamientos. Su mujer ha abierto un hotel y él va a Laos cada tres meses a renovar el visado porque es más barato. Un país antiguo que puede ver la edad moderna después de las bombas. La guerra la ganaron los comunistas, China es su protector y en la bandera se mantienen hoz y martillo. Aunque en Laos no hace falta una hoz para recoger arroz y para coser no hace falta martillo.
Colin Cotterill es un inglés que ha trabajado en Laos en proyectos educativos. Está jubilado y se ha quedado. Explica historias de Siri Paiboon, un médico forense con cuarenta años en la guerrilla. Desencantado del comunismo y del budismo se encuentra en medio de los principales casos criminales de la joven república. Le ayuda que los Hmong, la principal minoría de Laos, le considera un chamán porque tiene ojos verdes. Una mezcla de Pepe Carvalho y Sherlock Holmes en Indochina, con libros traducidos a nueve idiomas pero todavía no al laosiano porque se lee poco. Destina todos los beneficios a COPE y otras ONG.
Mi último pescado del Mekong, sopa de fideos, cerveza laosiana y paseos por Vientiane es con Federico. Tiene mi edad y es de Donosti y Salamanca. Con su mujer japonesa vive en Tokio después de destrozar y vender en las Azores el barco con que atravesaron todos los mares. Es traductor técnico y gracias a internet, puede traducir y viajar por el mundo. Otro gran tipo.
Tren a Bangkok, a tiempo de leer que 50 oficiales han sido acusados de "lesa majestad" por tratar irrespetuosamente a la monarquía y ser denunciados por un famoso astrólogo.
Mucho que recordar hasta el próximo viaje.

Norte de India, con Indore, Sikkim, Darjeeling y Calcuta. Tailandia, Myanmar y Laos.
Detalles del viaje
Del 2 octubre al 6 noviembre de 2015. Conxita hasta Bangkok, Alicia en Indore e Himalaya hindú y sólo de Myanmar a Laos. Vuelo a Dubai, Mumbai e Indore. En la Indore Deaf Bilingual Academy con Alicia. Vuelo a Bagdogra, West Bengal. Guía Surendra a Gangtok, Sikkim y Darjeeling. Adios a Alicia y vuelo a Calcuta. Airbnb en Central Kolkata. Vuelo a Bangkok, tren, bus y bicicleta a Ayutthaya. Adios a Conxita y vuelo a Mandalay. Moto y bus a Bagan. Tren a Yangon. Vuelo a Chiang Mai. Estancia en hostels. Bus a Huay Xai, frontera con Laos. Barco por el Mekong a Luang Prabang, bus a Vang Vieng y a Vientiane. Tren a Bangkok y regreso a Barcelona. Comida excelente y barata en restaurantes y puestos callejeros. Turismo local en Himalaya hindú, poco en Calcuta y Myanmar y mucho en Tailandia y Laos.